Imagen: Canadian Space Agency

Chico de 15 años habría descubierto una ciudad Maya perdida estudiando las estrellas

Su nombre es William Gadoury, un adolescente canadiense, amante de la civilización indígena que tras cuatro años de investigación, al parecer habría descubierto una ciudad oculta por siglos en Belice, dejando a los científicos del mundo entero de boca abierta... y algo incrédulos.

Por Macarena Fernández | 2016-05-11 | 16:54
Tags | Universo, estrellas, descubrimiento, Mayas, civilización

Lo que empezó como un hobby de un niño fanático de las estrellas, la historia y los pueblos originarios, terminó convirtiéndose en el posible descubrimiento de una ciudad completa de la antigua civilización Maya en Centroamérica, que por siglos habría permanecido lejos de los ojos de científicos, historiadores y expertos del mundo entero.

Y la historia fue así: cuando tenía 11 años, el canadiense William Gadoury se obsesionó con la civilización Maya y empezó a estudiarla minuciosamente durante cuatro años. En ese tiempo, notó que la antigua población no había construido algunas de sus ciudades cerca de corrientes de agua, como todas las civilizaciones pasadas, sino en terrenos poco fértiles, y eso llamó su atención.

William se interesó también al entender que los mayas eran grandes observadores del universo, por lo que se le ocurrió que, a lo mejor, sus ciudades las fundaban siguiendo la ubicación de las estrellas.

Infinitas gracias a Google Earth

Comenzó a investigar y encontró en el Códice Maya de Madrid información respecto a las constelacionesque seguían los mayas y decidió superponer las constelaciones a las fotos satelitales de Google Earth, descubriendo que la localización de las 117 ciudades conocidas del imperio maya se correspondía exactamente con la posición relativa de las estrellas en esas constelaciones.

“Tenía que haber otra razón y como adoraban las estrellas se me ocurrió verificar mi hipótesis. Me vi sorprendido y entusiasmado al darme cuenta de que las estrellas más brillantes de las constelaciones correspondían a las mayores ciudades mayas”, señaló el adolescente al periódico canadiense Le Journal de Montreal.

Notó también que las principales ciudades de la civilización como Chichen Itza y Uxmal correspondían a la locación de las estrellas más brillantes, cosa que jamás en la historia algún científico había notado. Y así, observando a diario las estrellas y estudiando a fondo sobre el tema, el joven notó que una de las constelaciones que se compone de tres estrellas, mostraba sólo dos ciudades, por lo que faltaba una ciudad en un punto clave.

Volvió a utilizar las imágenes satelitales de Google Earth y fotos de la NASA y JAXA, y gracias a estas herramientas, notó una serie de marcas que parecen indicar estructuras artificiales bajo la vegetación de la selva. Y así fue como descubrió, en teoría, una ciudad maya perdida que se encuentra en Bélice en la Península del Yucatán.

Reacciones de la comunidad científica

William compartió su descubrimiento con científicos de la Agencia Espacial Canadiense, de la que provienen varias imágenes satelitales de Google Earth, y los especialistas confirmaron que las imágenes encontradas por el joven muestran marcas con formas geométricas que no concuerdan con ninguna formación natural; y que al parecer correspondería a un conjunto de calles de entre 80 y 120 kilómetros cuadrados, 30 estructuras de gran tamaño y una pirámide de 86 metros.

Expertos de la propia NASA también han aplaudido el descubrimiento del adolescente, pero no todos están tan entusiasmados. Tras viralizarse la noticia, también comenzó una ola de comentarios escépticos de parte de varios expertos, quienes argumentan que no es posible adelantarse a confirmar el descubrimiento sin antes estudiarlo en terreno y que lo más probable es que se trate de una antigua milpa (campo de cultivo de maíz). Por otra parte, otros científicos desmienten también la correlación de las ciudades mayas con las constelaciones, afirmando que tanto las estrellas como las ciudades mayas son tan abundantes, que el supuesto calce no es más que un efecto de la imaginación, como el test de las manchas de Rorschach.

Por ahora, se deberá esperar conformar una expedición, de la que William formará parte, que viaje hasta esa zona de la selva para encontrar los vestigios vistos en las imágenes satelitales. De confirmarse el descubrimiento, sería la cuarta ciudad más grande del imperio maya. William Gadoury ya la ha bautizado en el idioma de esa antigua civilización: se llamará K’aak Chi (Boca de fuego).

¿Crees que sea realmente una ciudad perdida? ¿De chico soñaste con descubrir un lugar secreto?