Imagen: César Mejías

Retos, pero de los buenos: así es como la Mejor Profesora del Mundo 2018 transforma la vida de sus alumnos

Andria Zafirakou se llama la profesora de arte de Reino Unido que acaba de ganar el Global Teacher Prize 2018. ¿Qué la hace tan especial? Logra que cada niño alcance su máximo potencial y que se mantenga alejado de la violencia y las pandillas.

Por Macarena Fernández | 2018-03-20 | 14:30
Tags | educación, Global Teacher Prize, Reino Unido, profesores, maestros
"A todos los estudiantes del mundo, les digo que cualquiera que sean sus circunstancias, sus problemas, sepan que tienen el potencial de tener éxito en cualesquiera que sean sus sueños" (Andria Zafirakou, Global Teacher Prize 2018)

Porque un buen profesor es capaz de cambiar la educación completa de un colegio y la vida de sus alumnos, es que esta profesión es tan fundamental e importante para el crecimiento y desarrollo de todos los niños y niñas del planeta.

Es por esto que, un año más, la Fundación Varkey ha entregado su Global Teacher Prize 2018, premio conocido como el Nobel de la educación; y este año la ganadora es Andria Zafirakou, una profesora de arte y confección en la Alperton Community School del Reino Unido (al noroeste de Londres).

Andria fue la favorita de entre 300.000 profesores nominados de 173 países y se lleva el premio de un millón de dólares por su labor excepcional en la enseñanza y su entrega diaria hacia sus alumnos y a su comunidad, tanto en sus clases como fuera de ellas.

"Se enfrentó a una tarea desalentadora cuando se unió a la escuela. Los desafíos de la pobreza, la violencia de las pandillas y la participación de jóvenes de una gama tan diversa de antecedentes, fueron muy claros. Pero a lo largo de la escuela y en las calles ella está impulsando el cambio", destacóla Fundación Varkey.

Tan importante es la distinción y la labor transformadora de esta educadora, que la primera ministra británica, Theresa May, decidió saludarla: "Ser un gran maestro requiere resiliencia, ingenio y un corazón generoso. Estas son las cualidades que compartes con tus estudiantes todos los días. Entonces, gracias por todo lo que has hecho y continúas haciendo".

El secretario de Educación de Reino Unido, Damian Hinds, señaló que "la gran educación se trata de personas excelentes, y Andria representa la gran diferencia que los maestros pueden hacer en la vida de los niños".

La propia Andria, en su discurso de agradecimiento en Dubai, dedicó su premio a sus estudiantes y señaló que "a todos los estudiantes del mundo, les digo que cualquiera que sean sus circunstancias, sus problemas, sepan que tienen el potencial de tener éxito en cualesquiera que sean sus sueños". Agregó que su vocación en la vida es asegurarse de que cada niño alcance su máximo potencial.

¿Qué la destaca de los otros docentes? ¿Cuáles son los cambios que está impulsando esta profesora en su colegio? Aquí les contamos.

Contexto vulnerable y multicultural

El Alperton Community School está ubicado en el barrio de Brent, uno de los más étnicamente diversos y de escasos recursos de Reino Unido, que está gravemente afectado por la violencia de 11 pandillas armadas.

Los 1.400 alumnos del colegio provienen de diversas nacionalidades y hablan más de 35 lenguas maternas diferentes y el 85% de sus alumnos tiene el inglés como segunda lengua. Además, la mayoría viven en contextos vulnerables, en casas compartidas con otras familias e incluso muchos deben realizar sus tareas en el baño de sus hogares, porque no tienen otro espacio libre.

Pero a pesar de todo esto, el Alperton es uno de los colegios de Reino Unido en los que más han mejorado los resultados de los alumnos: se encuentra entre el 5% más alto del país en calificaciones y acreditaciones.

Además, tiene el estatus de colegio "especialista en artes visuales", y es uno de los 10 colegios del Reino Unido que ha ganado el premio de Platino de Desarrollo Profesional del Instituto de Educación de la University College London.

Todo lo anterior es, en gran parte, gracias a Andria Zafirakou, la profesora de Arte y Textiles que llegó hace 10 años al colegio. En su discurso de agradecimiento por el premio, se refirió a lo diversa y multicultural que es la comunidad donde imparte clases, señalando que "es también una comunidad donde muchos de nuestros estudiantes viven por desgracia en circunstancias muy difíciles con vidas complicadas. Lo increíble es que, por muchos problemas que tengan en casa, sea lo que sea que les falte o les cause dolor, nuestra escuela es suya".

Y los alumnos así la sienten. Andria asegura que si el colegio abriera sus puertas a las 6 de la mañana, sin duda habría una cola de niños esperando desde las 5, porque así es como aman su colegio.

Más allá de la clase de arte

Andria, además de impartir clases de arte excepcionales, donde logra que los alumnos se comuniquen a través de su creatividad, ha realizado varios cambios y compromisos personales para mejorar la vida de sus alumnos mucho más allá del colegio.

- Aprendió a saludar y despedirse en más de 35 idiomas y lenguas, para dirigirse de forma personalizada a cada alumno (guajarati, hindi, portugués, nigeriano, entre otros).

- Modificó el currículum escolar completo para incluir a todas las comunidades que conviven en la escuela, educando así en base a la diversidad, el respeto hacia las distintas culturas, la tolerancia y la integración; y buscando explotar el potencial y los talentos individuales de cada alumno.

- Abrió horas extracurriculares para que los menores que no puedan estudiar en su casa, lo puedan hacer con tranquilidad en la escuela.

- Trabaja a la par con la policía de Brent para prevenir que las pandillas recluten a sus alumnos y lleva a los agentes al mismo colegio para que den charlas a los alumnos y para que resguarden el área.

- Realizó una alianza con trabajadores de la salud mental para que los alumnos aprendan a manejar sus problemas y dificultades.

- Después de clases, acompaña a los menores a que tomen los buses que los llevan a sus casas, para que no sean interceptados por los pandilleros. Y realiza visitas periódicas a los propios hogares de los alumnos para conocer y compartir con sus familias.

- Creó un club de box para que los alumnos aprendan a protegerse, para que tengan un lugar seguro para desahogarse; y especialmente para que no anden en las calles tarde.

- Armó un equipo de cricket solo para mujeres para que las niñas de culturas árabes conservadoras puedan hacer deporte. Hoy el equipo es campeón de la Copa Mckenzie.

- Ayudó a la formación del primer coro de alumnos somalíes de Londres.

- Abrió un club de desayuno para que los alumnos que no pueden desayunar en sus casas, lo hagan en el colegio, llegando más temprano.

- Impulsa a sus estudiantes a realizar retos diarios para tener éxito, y así lograr y forjar una vida mejor para ellos mismos.

Además, Adria sabe que ella sola no puede cambiar todo, por lo que lidera la iniciativa de desarrollo profesional en la escuela y los cursos de inducción de nuevos profesores; desarrollando el talento y las habilidades de otros profesores e inspirándolos a ser agentes de cambio por el futuro de todos los alumnos y de la comunidad.

Con el millón de dólares del premio, Adria espera seguir ampliando las actividades extracurriculares del colegio, para que sus alumnos tengan más opciones de recreación y desarrollo de habilidades blandas.

¿Conocías su historia? ¿Qué otro profesor que conoces merece un reconocimiento por transformar las vidas de sus alumnos?