Imagen: César Mejías

El revivir del sueño americano: las caravanas que pondrán en aprietos a Trump

El colectivo Pueblo sin Fronteras organizó una marcha para acompañar a cientos de migrantes en su propósito de llegar a Estados Unidos. El alcance de esta iniciativa fue replicado por más personas que desde Guatemala, Honduras y El Salvador cruzan todo México para pedir asilo.

Por Alejandro Fuenmayor | 2018-10-29 | 07:00
Tags | estados unidos, donald trump, migración, caravanas, centroamérica, méxico, fronteras, asilo
Aunque no es la primera vez que Pueblo sin Fronteras organiza una caravana de migrantes, la de este año alcanzó mayor impacto mediático debido a la gran cantidad de personas que se dirige a Estados Unidos y porque este acontecimiento no pasó desapercibido para el presidente de dicho país.

Tapachula, ciudad ubicada al sur de México, fue el centro de atención de los principales medios de dicho país a finales de marzo de este año. A poco más de 500 kilómetros de la frontera con Guatemala, esta localidad fue el punto de partida de la Caravana de Refugiados 2018, una iniciativa del colectivo Pueblo sin Fronteras, cuyo propósito es acompañar, guiar y brindar ayuda al grupo de migrantes que se dirige a Estados Unidos, caminando a través de territorio mexicano.

La caravana 2018, que inició con aproximadamente 1.500 personas, entre hombres, mujeres, niños y adultos mayores, se convirtió en un éxodo de 3.600 ciudadanos de distintas nacionalidades que buscan llegar (como sea) a suelo estadounidense y cumplir el sueño americano.

Esta ola de personas, provenientes de países como Honduras, El Salvador y Guatemala, no ha pasado desapercibida para la opinión internacional y ha generado preocupación en las autoridades de México y Estados Unidos, principalmente en el mandatario Donald Trump, quien aseguró que reforzará la frontera de su país con tropas militares, para detener a aquellos que deseen ingresar ilegalmente.

El flujo migratorio masivo hacia Estados Unidos no es un fenómeno nuevo, de hecho, ha sido documentado en otras ocasiones en diversos reportajes, pero no había alcanzado la magnitud del grupo que actualmente se dirige a suelo norteamericano y que cada día suma más personas.

"Las 'caravanas' se están volviendo peligrosas"

Aunque no es la primera vez que Pueblo sin Fronteras organiza una caravana de migrantes, la de este año alcanzó mayor impacto mediático debido a la gran cantidad de personas que se dirige a Estados Unidos, y porque este acontecimiento no pasó desapercibido para el presidente de dicho país.

"Se están volviendo más peligrosas. Las 'caravanas' vienen. [...] NO MÁS ACUERDOS DACA (Programa de protección para niños inmigrantes impulsado por Barack Obama)", tuiteó Trump, alertando sobre las consecuencias de este movimiento migratorio.

Además, responsabilizó a su vecino fronterizo de permitir el tránsito de estos grandes grupos de migrantes. "México tiene el poder de impedir que estas largas 'caravanas' ingresen a su territorio", apuntó.

Amenazas

A medida que la caravana avanzó, el tono de las declaraciones del mandatario estadounidense subieron y amenazó con eliminar los fondos de ayuda a las naciones centroamericanas involucradas en este fenómeno. Además, aseguró que efectivos militares custodiarían la frontera hasta que culmine la construcción de su polémico muro.

Las advertencias del jefe de Estado norteamericano obligaron a los miembros de Pueblo sin Fronteras a replantear su meta y desistieron de llegar a Estados Unidos. "Vamos a llegar hasta Puebla en distintos autobuses. Allí se informará a todos los emigrantes de las opciones legales que tienen y de las dificultades para conseguir el estatus de refugiado en Estados Unidos", señaló Rodrigo Abeja, miembro de Pueblo sin Fronteras, durante una entrevista.

Pero una vez que llegaron a Puebla, un grupo de los migrantes centroamericanos continuó por sus propios medios y omitieron cualquier advertencia o amenaza proveniente de autoridades estadounidenses.

Lo complejo de esta situación es que cada vez se suman más personas al grupo que partió en marzo y otras caravanas salen desde Honduras, Guatemala y El Salvador para seguir los pasos de quienes ya están en tierras mexicanas.

¿De qué huyen?

Además de compartir ruta, estas personas también están unidas por la realidad de la que huyeron, encontrando en esta travesía, la oportunidad de empezar una nueva vida, en un país que pueda brindarles mayores oportunidades.

En el caso de los hondureños, quienes representan casi el 80% del total de personas que van en la caravana, el escenario violento y la crisis política que derivó de las elecciones realizadas en 2017, empujó a varios ciudadanos de dicha nación a huir hacia países vecinos.

En otras naciones, como El Salvador y Guatemala, el factor económico, el escaso acceso a alimentos y la violencia ejercida por pandillas como la Mara Salvatruchas, motivó a varios de los habitantes a buscar un mejor futuro en otro territorio.

Muchos de ellos han desistido de llegar a Estados Unidos y se han quedado en territorio mexicano, donde les han ofrecido la posibilidad de obtener un estatus migratorio legal a través de la solicitud de asilo o refugio.

Según las últimas cifras publicadas por el gobierno mexicano, 1.743 solicitudes de refugio han sido atendidas en lo que va del año y han canalizado el retorno de 116 personas que voluntariamente manifestaron que querían volver a su país.

Políticas que generan caos

El aumento de la cantidad de personas que se dirigen hacia territorio estadounidense es, quizá, el factor que más incertidumbre genera entre quienes estudian estos grandes flujos de personas entre territorios.

Sin embargo, expertos encuentran relación entre la llegada de Donald Trump al poder y un incremento significativo de migrantes irregulares, debido a los rigurosos procesos que ha empezado a aplicar su administración para frenar la llegada de extranjeros legalmente.

"Es un reflejo de lo que ocurre cuando debilitas el sistema de acceso ordenado al asilo", asevera Michelle Brané, directora del programa de Derechos y Justicia para Migrantes de la Comisión de Mujeres Refugiadas, en un artículo de The New York Times.

Brané da a entender que los cambios en las políticas para solicitar asilo, así como el proyecto de construcción de un muro fronterizo, "provoca un caos", debido a la incertidumbre y el temor de los migrantes.

Además, muchos también optan por ingresar a través de vías irregulares, debido a la medida que limita el ingreso de cierta cantidad de personas al día por diferentes pasos fronterizos. "El atraso ocasionado por estas directivas contrapuestas probablemente ocasionó cruces fronterizos ilegales adicionales", apunta un informe elaborado por el Departamento de Seguridad Nacional.

De hecho, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, detuvo a 107.212 personas durante el año fiscal 2018 (periodo que culminó el 30 de septiembre), una cifra récord que supera los 77.857 capturados durante 2016.

Parte del grupo que partió en marzo desde Tapachula hasta Tijuana, para luego cruzar hacia Estados Unidos, permanece en una especie de limbo al no poder cruzar hacia su añorado destino. Otros migrantes que siguieron su ruta, actualmente se encuentran en la población de Arriaga y esperan encontrar la vía para poder pisar suelo estadounidense.

En Estados Unidos, medios apuntan a la posible firma de una orden ejecutiva por parte de Donald Trump, similar a la que firmó contra ciudadanos de países del Medio Oriente, para impedir el paso de los migrantes que están en territorio mexicano.

Aunque cada país está en su derecho de aprobar o rechazar quien ingresa a su territorio, escenarios como el que plantea este éxodo centroamericano hacia Estados Unidos, ponen sobre la mesa de debate la discusión de protocolos internacionales que brinden ayuda, con las condiciones para que respeten los derechos humanos. Después de todo, nadie quiere abandonar su tierra, pero las circunstancias a veces obligan a buscar mejores condiciones de vida en otros destinos.

¿Qué medidas se podrían aplicar para contribuir a resolver este tipo de casos?