Imagen: Felipe Lira

Para frenar la metástasis, científicos lograron convertir células cancerosas en grasa

Cuando se trata de cáncer, todas las investigaciones son bienvenidas, sobre todo cuando hablamos de la temida metástasis. Este grupo de científicos suizos, lograron utilizar dos fármacos para convertir células cancerosas en grasa, evitando así su propagación.

Por Trinidad Vercellino Ortúzar | 2019-01-30 | 17:00
Tags | cáncer, medicina, salud, metástasis, experimento
"Las células de grasa no pueden multiplicarse para generar hijas, por lo que tras la transformación el tumor no puede crecer", Dana Ronen investigadora de la Universidad de Basilea

La metástasis (propagación de un foco canceroso a un órgano distinto de aquel en que se inició) causa el 90% de las muertes por cáncer, por lo que cualquier descubrimiento que apunte a detenerla, llena al mundo de esperanza en encontrar un tratamiento o cura efectiva para combatir esta fatal enfermedad.

Un grupo de científicos del Departamento de Biomedicina de la Universidad de Basilea en Suiza, demostraron haciendo un experimento con ratones, la existencia de un tratamiento que impide que los tumores de cáncer de mama hagan metástasis, mediante la combinación de dos medicamentos ya conocidos, el antitumoral Trametiniby el antidiabético Rosiglitazone.

Así funciona el cáncer

El cáncer es la segunda causa de muerte en el mundo y en 2015 ocasionó 8,8 millones de defunciones, es decir, casi 1 de cada 6 fallecimientos se debe a esta enfermedad, según datos de la OMS. ¿Y por qué se caracteriza?

Lo que ocurre en este tipo de trastorno, es que las células del cuerpo comienzan a dividirse sin parar y se diseminan a los tejidos cercanos. En su funcionamiento normal, crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita y, cuando se dañan, envejecen o mueren, células nuevas las reemplazan.

En el cáncer, sin embargo, el proceso ordenado normal se descontrola, las células se hacen anormales, las viejas o dañadas sobreviven cuando deberían morir y células nuevas se crean cuando no es necesario. Estas células pueden dividirse sin parar y formar tumores, usando mecanismos biológicos idénticos a los que permiten crecer a un ser vivo normalmente, pero esta vez de manera caótica.


Fuente: University of Bath 

Convirtiendo un tumor en grasa

Fue crucial en el estudio atacar el cáncer en un momento en el que las células cancerosas realizan la transición epitelial-mesenquimal (proceso en el que adquieren movilidad). Esta etapa es esencial para el desarrollo embrionario y la formación de órganos y tejidos. En el cáncer, esto también ayuda a la proliferación de las células cancerosas epiteliales que están fijas en un tejido, haciendo que pasen a ser mesenquimales y se trasladen a través del flujo sanguíneo. Estas son las células encargadas de llevar el cáncer a otros órganos, causando una metástasis.

Este experimento es una prueba de concepto (PoC), una demostración preliminar de que se puede retroceder el proceso de desarrollo del cáncer, aunque aún no se ha probado su factibilidad en humanos. Con los dos medicamentos anteriormente mencionados, se pudo transformar las células del cáncer de mama en grasa inofensiva, en ratones a los que se les injertaron tumores de cáncer de mama con metástasis. Se utilizaron tumores triple negativo, la clase más agresiva de cáncer de mama y que no responde al ser tratada con terapia hormonal (tratamiento tradicional para este tipo de cáncer).


Se grafica el proceso explicado anteriormente: a través de la trans-diferenciación el tumor en etapa primaria pasa a adipocito (grasa) y no se genera metástasis.
Fuente:
Cancer Cell

"Las células de grasa no pueden multiplicarse para generar hijas, por lo que tras la transformación el tumor no puede crecer", comentó a El País Dana Ronen, investigadora de la Universidad de Basilea.

Agregó que pudieron determinar que “la transformación en grasa solo afecta a las células más externas del tumor, que son las responsables de moverse y causar metástasis, por lo que no debería tener un efecto negativo en la salud”.

El equipo quiere seguir investigando si esta estrategia funciona con otros tipos de tumor y si puede ayudar a otros animales en los que el cáncer se haya ramificado. Además, esperan que el trabajo logre interesar a alguna de las compañías farmacéuticas que fabrican el Trametinib, ya que el medicamento es muy caro y necesitan quien financie su investigación.

Sin duda la ciencia no descansa y cada año tenemos noticias más esperanzadoras sobre descubrimientos y posibles tratamientos como este. El 2019 recién comienza y quién sabe, tal vez logremos dar con una cura optimizada contra el cáncer.

¿Conoces otra innovación científica para tratar el cáncer?