Imagen: Gojko Franulic

Cine bajo demanda: la cartelera de estas salas la decides tú

Como un crowdfunding, el cine bajo demanda permite a los espectadores elegir sus películas favoritas y llevarlas una sala de cine cuando quieran. Una buena noticia para los cinéfilos y además una alternativa para el cine independiente.

Por Magdalena Araus @mmaraus | 2015-07-08 | 15:00
Tags | cine, películas, film, pantalla grande, cine bajo demanda, Theatrical on Demand, TOD,

El placer de ver una película en la pantalla grande, en plena oscuridad, con sonido envolvente, potente, con sus tráilers varios y ojalá sin tantas mascadas de cabritas, no tiene comparación. Sí, Netflix y otros menos lícitos: ustedes son un lujo, pero nada reemplaza ver un film en tamaño inmenso frente a nosotros.

Normalmente podemos disfrutar en las salas de cine todos los estrenos Hollywoodenses, cada vez más chilenos y alguna que otra película artística francesa o de la Europa del Este en algún cine independiente, pero lamentablemente aún no es posible poder llevar a la pantalla grande la película que se nos antoje. A menos que tengamos un cine privado en el cuarto piso de nuestra casa en Miami.

No tiene nada de malo querer disfrutar Peter Pan nuevamente en una sala sin tener que retroceder el tiempo, ni tampoco ver esa maravillosa película que no dio el ancho para subirse al mercado de las taquillas.

Por eso, un nuevo estilo de cine está surgiendo en distintos lugares del mundo para solucionar este sueño imposible de los cinéfilos, que hoy es conocido como Theatrical On Demand (TOD).

Cine al propio antojo

Decide qué proyectar, dónde y cuándo. Esa es la oferta que hace poco estrenó en España Youfeelm, con la idea de democratizar la cartelera mediante un sistema donde los espectadores eligen qué película ver en sus salas.

Esta "cinecracia", como han acuñado, permite elegir películas de un amplio catálogo o proponer una si es que no está en la lista, luego elegir la sala, el día y la hora donde se quiere ver. Esto lo hace cualquier persona o asociación al crear un evento y promoverlo en las redes, que además puede incluir otros ingredientes en torno a la película, como charlas, encuentros, comidas, etc.

Una vez lanzado, cualquier persona interesada puede unirse a la particular proyección, ver el tráiler y otros detalles de la película antes de comprar sus entradas por 3,50 euros, unos 2.400 pesos chilenos. ¿Eso es todo? La validación del evento funciona tal como cualquier crowdfunding (financiamiento masivo), donde es necesario llegar a una meta. Los interesados pagan su entrada y solamente si se logra juntar esta audiencia mínima, se realiza el evento y se hace efectivo el cobro en sus tarjetas.

El catálogo actual tiene cientos de títulos con todos tipo de géneros: ficción, documental y clásicos, con mayor foco en el cine independiente, de autor, de nuevos creadores y de culto, aseguran en el sitio.¿No está tu favorita? Pídela.

Actualmente Youfeelm tiene una red de salas en distintas ciudades de España como Madrid, Sevilla, Huelva, Santander, Málaga, Córdoba, entre otras y se alza como la primera plataforma de cine bajo demanda a través de toda España. Screenly es otra alternativa española de TOD bastante nueva, que ofrece lo mismo y tiene varias salas en Barcelona.

En Estados Unidos este tipo de plataformas se lanzaron hace unos tres años con proyectos actualmente en línea como Tugg y Gathr, mientras que otras plataformas europeas también están llevando a cabo esto recientemente, como el caso en el Reino Unido de Ourscreen.

Abriendo puertas al cine independiente

El servicio estilo TOD no solamente es una nueva opción para el público cinéfilo, sino también para los mismos cineastas, productores y distribuidores, especialmente de aquellas películas que no completan los números para llegar a las grandes cadenas de cines u otras salas, de modo que con esta plataforma pueden darse obras inéditas, un espacio para los nuevos talentos y el arte independiente.

Tugg, por ejemplo, permitió que la película chilena Tierra de Sangre se presentara a fines del año pasado en Los Ángeles (EE.UU.) gracias a sus sistema bajo demanda, una alternativa que "abre las puertas al cine latino", consideró Aislinn Derbez, la actriz mexicana que protagonizó la historia.

¿Te gustaría que existiera en Chile este tipo de cine?