Imagen: Escena del video "Revolution" de Helly Luv

La otra guerra: 3 formas en que se está dando la batalla cultural contra el Estado Islámico

La lucha contra el Estado Islámico y su fundamentalismo, ya no se está dando solo en el campo de batalla: campañas educativas, canciones de pop y programas satíricos son nuevas maneras de hacerle frente a esta organización y su maquinaria propagandística, que están apareciendo tanto en occidente como en el mundo islámico.

Por Tomás Croquevielle @kroque1989 | 2015-12-16 | 07:00
Tags | guerras, batallas, Estado Islámico, Islam, yihadismo, fundamentalismo, internet, comunicaciones, publicidad, propaganda, musulmanes

El Estado Islámico (EI) se ha caracterizado por tener, además de un poderoso arsenal militar y miles de combatientes, un despliegue inédito del uso de la propaganda, especialmente por medio de redes sociales. Su productora Al Hayat Media Center, ha creado contenido mediático de excelente calidad técnica, en donde el sufrimiento y la muerte de seres humanos no sólo son banalizados, sino que se convierten en objeto de burla e incluso de alegría por parte de este grupo. Detrás de las publicaciones hay 2 objetivos: la captación de los jóvenes radicalizados que viven en occidente para que se unan al grupo y la intimidación tanto de los civiles como de militares para que no se resistan a sus avances. Su maquinaria propagandística incluye, además, la revista en inglés llamada Dabiq, en donde se detalla la estrategia del EI y se expone al público sus "éxitos".

La reacción por parte de occidente y los gobiernos de la región frente a este fenómeno ha sido principalmente represiva, buscando bajar de la red los contenidos que EI o sus seguidores están constantemente subiendo. Sin embargo, esta medida ha sido poco efectiva, ya que cada vez que se cierra una cuenta de Twitter o una página web vinculada al grupo, otra aparece a los pocos minutos. Esto se debe a que buena parte de la maquinaria propagandística del EI, y otros grupos fundamentalistas Islamicos como Al Qaeda, se basa en un actuar descentralizado, en donde son los usuarios simpatizantes, sin ninguna pertenencia oficial al grupo, los que están constantemente subiendo el contenido en sus cuentas de redes sociales o en sus páginas web.

Puesto que las ideas no se pueden simplemente suprimir con la mera fuerza y la represión, en esta guerra mediática, no sirven las balas, sino que la creatividad y la tecnología. Al ser un enfrentamiento cultural, el campo de batalla de esta nueva forma de lucha es internet, pero también las radios y televisores del mundo.

De esta lucha destacan en la actualidad 3 ejemplos desde el humor, la música y la educación de cómo hacerle contrapeso al EI y enfrentarlos en su guerra mediática.

El Daily Show Iraquí

En la capital de Jordania Amman, se graba la serie satírica online del momento, Al-Basheer Show, la cual ha alcanzado más de 26 millones de visitas desde que partió en abril de 2014. Este show inspirado en The Daily Show de la cadena Comedy Central de EE.UU., considera que burlarse del EI es la mejor manera de vencerlos. Los creadores del programa son todos jóvenes que vienen de diversos orígenes étnicos y religiosos: chiitas, sunitas, cristianos y kurdos, los cuales, producto de la violencia que se vive en Irak, se han visto forzados a vivir en el país vecino.

En uno de sus más famosos sketch, un actor barbudo presenta un monólogo: a su lado, otro barbudo porta un rifle Kalashnikov con la misión de disparar contra los espectadores que no se rían de los chistes. "¿Conocen ustedes cuál es el nombre de la primera persona que se hizo explotar y que llegó al paraíso? Se llamaba Boom". Uno de los espectadores rompe en carcajadas, le solicitan que se levante y lo matan a tiros. "Esto no era un chiste. Era una prueba. ¿O es que la muerte de un hermano les parece divertida?".

En otra se muestra cómo unos combatiente del EI están completamente alcoholizados durante una entrevista en directo, lo que por error los lleva a que enciendan sus cinturones explosivos, terminado abruptamente el despacho.

Bromas como estas son para los creadores, la mejor manera de contrarrestar su capacidad de ejercer temor en la población. Hacerlos ver como humanos, ridiculizándolos y mostrando que ellos también se enojan o lloran, es una manera de demostrar que no son los santos guerreros invencibles que proclaman ser, generando que menos personas se sientan atraídos o atemorizados por el grupo. No importa que tan brutales sean los actos del EI, Al-Basheer Show encontrará la manera de burlarse de ellos y dejar expuesto al grupo.

La diva pop kurda

Con zapatos de tacón, uniforme de combate y anillos en forma de metralleta, la cantante Helly Luv se ha convertido en una de las más populares defensoras de la lucha de los kurdos iraquíes contra el EI. Nacida en el norte de Irak, escapó junto a su madre de la guerra contra Irán de los ‘80, mientras su padre se quedó luchando con las fuerzas Peshmerga, nombre de los combatientes kurdos en Irak. Vivió como refugiada en Finlandia y al cumplir 18 se mudó a Los Ángeles, California, para convertirse en cantante.

Su último videoclip, Revolution, comienza con niños jugando, mujeres que van a hacer la compra al mercado y hombres que charlan tomando té. De repente se oye una explosión y surgen hombres de negro en tanques. La población huye despavorida, pero Helly Luv camina con sus tacones dorados a contracorriente. Entonces despliega delante de un tanque una bandera en la que se lee en inglés “Stop the violence” o “Detengan la violencia”.

Este videoclip, que fue grabado a tan sólo 3 km del frente de batalla de la guerra entre el EI y los Peshmerga, ha sido visto más de 3,6 millones de veces en YouTube. La canción llama a los países del mundo a unirse para combatir el terrorismo y la injusticia. Durante el video se ven además de los combatientes peshmergas, personas con mensajes de paz en diversas lenguas y símbolos religiosos, como la rueda budista y la estrella de David.

El éxito de su carrera le ha significado que muchos clérigos musulmanes consideran que “está dando un mal ejemplo a las mujeres” por lo que han proclamado fatwas o edictos islamicos, para que fuera asesinada. El EI también se ha ganado su animosidad, poniendo en su lista de “más buscados”.

Recuperar el significado original de la Yihad

La campaña de educación pública #MyJihad o MiYihad, lanzada en 2013 por el CIAR Council of Islamic American Relationships o Consejo de relaciones Islámico-Americanas, busca compartir el verdadero significado del término “Yihad”, según como lo practica la gran mayoría de musulmanes en el mundo.

Hay que recordar que en Islam existe la Yihad menor, consistente en la lucha que se libra en defensa propia contra un enemigo que ha iniciado el ataque, y la Yihad mayor. Esta última es entendida como el compromiso personal para superar nuestras debilidades, vicios, para así tomar responsabilidad personal por nuestra vida y nuestros actos para ser mejores personas. Siendo un esfuerzo espiritual cotidiano para aproximarse a Dios, ya sea buscando la bondad, la justicia, la pasión, la compasión o rechazando la injusticia, el odio y el desencuentro. También puede ser cualquier reto grande o pequeño que enfrente el fiel en su vida diaria, en pos de ser una mejor persona.

Es esta manera de entender la “Yihad” la que esta campaña quiere recuperar, puesto que es la que más ha sido ignorada, tanto por los medios de comunicación, como por los movimientos islamistas radicales como el EI. Estos últimos han utilizado el término para justificar sus ataques o atentados a poblaciones civiles inocentes, generando que sea asociado a la violencia y al terrorismo. Esta campaña busca recuperar el significado original de quienes, según ellos, han “secuestrado” el término y lo han asociado a la violencia o la guerra religiosa.

Esta campaña se ha hecho efectiva, mediante el auspicio de avisos en buses y trenes, a lo largo de EE.UU. A su vez que en Twitter se puede usar el hashtag #MyJihad en donde se invita a los fieles a compartir su lucha o Yihad, para superar ciertos desafíos en su vida. Como por ejemplo, "#MyJihad es ser un mejor compañero de trabajo”.

De esta manera, la comunidad musulmana de EE.UU espera debilitar el poder que términos como Yihad, le dan a movimientos fundamentalistas como el EI para el reclutamiento. A su vez que se espera educar a la población sobre la esencia espiritual y pacífica del Islam

Más allá de los bombardeos

EE.UU. ha liderado desde el año pasado una coalición de 65 países contra el EI, a la que recientemente se han unido Alemania, Francia y Reino Unido, como parte de los bombardeos en Irak y Siria contra las posiciones del grupo. Sin duda, ese esfuerzo militar es necesario para erradicar el fundamentalismo islámico que EI y otros grupos promueven, pero también hay que expandir la lucha hacia la esfera cultural y mediática, la cual tiene el potencial de ser tan o más efectiva que las balas y las bombas.

En este sentido, el Departamento de Estado (la cancillería) de EE.UU., lanzó el año pasado la campaña Think again. Turn away(cuidado, las imágenes son fuertes),en donde se busca mostrar la realidad de las intenciones y la vida en el “Califato” del EI, buscando así contrarrestar la imagen idealizada que el grupo ha buscado proyectar en redes sociales, que ha conseguido atraer a cientos de jóvenes musulmanes de todo el mundo.

Pero aún este tipo de iniciativas son más una excepción que parte de una estrategia de la coalición contra el EI, la cual ha puesto el acento en lo militar por sobre otras formas de lucha, alimentando la narrativa del EI y otros grupos, del “choque de civilizaciones” entre cristianos y musulmanes.

De la misma manera como en la Segunda guerra Mundial y la Guerra Fría, la propaganda tuvo un rol central, en este siglo XXI la lucha internacional contra el fundamentalismo islámico se deberá nutrir de los esfuerzos de propaganda y contrapropaganda. Hoy en día en Medio Oriente, han florecido muchos ejemplos de parodias como el Al basheer Show en en donde todas buscando oponerse a la ideología de odio y el terror que el EI promueve, mediante un simple mensaje: el EI no es islámico.

¿Qué otra cosa se podría hacer para combatir la propaganda del Estado Islámico?