Imagen: César Mejías

Cómo el mundo moderno ha vencido a las epidemias globales

Durante las últimas décadas, organismos internacionales de salud, como la OMS, han sido muy exitosos en combatir epidemias y pandemias a nivel global, como la del ébola, la gripe porcina y la viruela, pudiendo minimizar sus efectos e incluso erradicarlas. ¿Cómo lo logran?

Por Tomás Croquevielle @kroque1989 | 2016-03-03 | 16:35
Tags | enfermedades, epidemias, pandemias, zika, virus, gripes, H1N1, SARS, Ebola, Viruela, vacunas

Este comienzo de 2016 ha estado marcado, entre otras cosas, por el surgimiento del virus del Zika, enfermedad que el pasado 1 de febrero fue declarado emergencia sanitaria global por la Organización Mundial de Salud (OMS), haciendo sonar las alarmas en el mundo y especialmente en América Latina.

Esta declaración de emergencia internacional significa que puede propagarse a lo largo del planeta con facilidad y que exige una respuesta coordinada, en la medida que tiene consecuencias de salud pública para más de un país. Por lo que la OMS invertirá en investigación y en esfuerzos para controlar el brote con rapidez.

Por ahora, la OMS le ha hecho frente al zika, llamando a los países afectados a preparar los servicios especializados en síndromes neurológicos, fortalecer el cuidado prenatal (dado la supuesta correlación con casos de bebes con microcefalia en Brasil) y a buscar la erradicación del mosquito que transmite el virus. 

Así, el virus se ha mantenido bien vigilado y contenido, una situación muy diferente a la vivida entre los años 1918-1920 con la gripe española, pandemia que acabó con la vida de entre el 3% y el 6% de la población mundial (entre 50 y 100 millones de personas), en que no había mayor coordinación internacional ni capacidad de respuesta.

El modo en que el mundo ha aprendido a prepararse, enfrentar y controlar las pandemias globales, aprovechando la capacidad de coordinación que han traído internet y la política internacional, merece una mirada detenida.

El rol de la OMS

Si hay un responsable internacional de enfrentar el surgimiento de las epidemias, esa es la OMS. A lo largo de sus 67 años de historia, ha hecho frente a múltiples crisis globales de salud, pudiendo contenerlas, reducirlas e incluso erradicarlas. Los casos de la propagación de la viruela en los '60, las "gripes" a comienzos del siglo XXI y el ébola en 2014, son un ejemplo de cómo la comunidad internacional organizada puede hacer frente a peligrosos y potencialmente mortales enfermedades, lo que nos da confianza en que esta última emergencia sanitaria global será contenida.

A continuación, 3 enfermedades que amenazaron al mundo y cómo fueron enfrentadas y derrotadas por la comunidad internacional. 

La viruela

La viruela es una enfermedad infecciosa causada por el virus Variola, y ha sido la pandemia que más muertos ha causado en la historia de la humanidad. Su transmisión se da (muy parecida a la del ébola) mediante fluidos corporales y contacto directo. La muerte llega por fiebre alta, deshidratación y complicaciones derivadas. Esta enfermedad llegó a matar unas 300 millones de personas a lo largo de su historia.

A comienzos de los '50, un estimado de 50 millones de casos de viruela ocurrían en el mundo cada año, con una tasa de fallecidos de un 35% de los casos. Para lograr su erradicación, se buscó detener su expansión mediante la aislación de los casos y la vacunación de todos los que viviesen cerca. La clave de esta estrategia fue el monitoreo de los casos en cada comunidad.

En dicha la oportunidad, la OMS estableció una red de consultores para asistir a los países en sus planes de monitoreo y contención. Dicha red fue necesaria, puesto que el organismo de Salud de la ONU, tuvo que lidiar con una muy pobre información sobre los casos de viruela, en la medida que muchos de ellos no fueron considerados por las autoridades.

En un primer momento, las vacunas para curar la enfermedad fueron provistas por las potencias de entonces, EE.UU. y la Unión Soviética. Para 1973, la gran mayoría de ellas se producían en los países en desarrollo, directamente amenazados por la enfermedad.

Durante la década de los '60 y '70, la OMS llevó adelante una campaña internacional para erradicar la enfermedad en el mundo, mediante la coordinación de esfuerzos internacionales. La técnica predilecta fue la conocido como "Vacunación anillo" ( método que se usa en la actualidad para combatir muchas epidemias), en donde cualquier persona que hubiese sido expuesta a la viruela fuese localizada y vacunada lo más rápido posible, cercándola y previniendo así su expansión. Gracias a este programa de vacunación, el último caso de brote de viruela fue detectado en 1977 y la enfermedad fue declarada erradicada en 1980, siendo la primera en haber sido combatida a escala global.

¡La viruela ha muerto!

Las "gripes" mortales

Aunque la enfermedad se le conoce a los humanos desde los tiempos de Hipócrates, hace unos 2.400 años, fue en este comienzo de siglo en donde se dieron los brotes internacionales más importantes, primero fue el SARS en 2003 y luego la gripe H1N1 de 2009. 

SARS

El Síndrome respiratorio agudo y grave (SARS, por sus siglas en inglés) es una forma seria de neumonía, causada por un virus que se identificó por primera vez en el año 2003. La infección con el virus del SARS provoca una crisis respiratoria aguda y, en un 9,6 % de los casos, la muerte.

Esta versión del virus se empezó a propagar el 2003 a partir de pequeños mamíferos en China, causando unos 8 mil casos y 774 muertes, la mayoría en Hong Kong, pero también en otros 37 países, tales como Canadá, Taiwán, Vietnam y Singapur.

La forma en que esta enfermedad fue combatida, marcó un hito en la historia de la salud pública y de la OMS, en la medida que fue la primera vez que se consiguió una colaboración internacional a gran escala y de manera expedita.

La OMS tuvo primero que lidiar con la reticencia de algunos países, debido al miedo que le tenían a expandir el pánico en la población (que podía afectar la economía) y a herir el orgullo nacional, puesto que no fueron los propios gobiernos los que dieron la alarma entre su población.

Por otro lado, esta epidemia fue la primera emergencia de salud internacional, en donde la OMS pudo aprovechar completamente las ventajas de la era de la internet, pudiendo detectarla de manera temprana, gracias a un sistema web que rastreaba eventos de salud inusuales alrededor del globo; posibilitando que doctores en todo el mundo trabajaran de manera coordinada por videoconferencia mediante la web, para compartir información y reportar progresos.

Con este sistema se pudo indicar, en cada fase de la expansión de la enfermedad, los distintos pasos a seguir por parte de la OMS y el tipo de asistencia que podía entregar a cada país.

La información obtenida les permitió adaptar sus estrategia de manera instantánea, posibilitando que en cuestión de meses, se pudiera identificar el virus responsable del SARS. Gracias a esto, los especialistas pudieron darse cuenta que eran los trabajadores de la salud los que estaban en mayor peligro de contagiarse y que era mediante viajes en avión que la enfermedad se estaba expandiendo.

Durante esta crisis, la OMS mantuvo un política rigurosa, en donde se buscó que los países actuaran de manera proporcional contra la enfermedad, según el nivel de riesgo en que en verdad se encontraban, sin que tuvieran que llevar adelante medidas costosas y difíciles que no se justificaban con su realidad epidemiológica, tales como el cierre de los vuelos y las fronteras.

Finalmente la enfermedad se logró erradicar en enero de 2004.

H1N1

La gripe H1N1, también conocida como gripe porcina, surgió el 2009, proveniente de una cepa aviaria, dos porcinas y una humana, que sufrió una mutación y dio una salto entre especies de los cerdos a los humanos, para después permitir el contagio de persona a persona.

Ese mismo año, la OMS la alcanzó a calificar como "pandemia en curso", la cual fue combatida con una estrategia muy similar a la gripe de 2003.

México, país donde supuestamente el virus mutó, fue en donde se tomaron las medidas más extremas para evitar su propagación. Desde el 24 de abril al 6 de mayo de 2009, todas las escuelas y universidades, además de todos los lugares de concentración pública, tales como estadios, librerías, museos, centros comerciales, fueron cerrados en la Ciudad de México y en el Estado México.

Tras 14 meses y 19 mil casos al rededor del mundo, la OMS anunció el 10 de agosto de 2010 el fin de la pandemia, la cual tuvo una mortalidad baja, en contraste con su amplia expansión y cobertura mediática.

El Ébola

Esta afección se descubrió en 1976 cerca del río Ébola, en la República Democrática del Congo. Desde entonces, se han presentado varios brotes pequeños en África. El de 2014 fue el más grande, llegando a notificarse en su peak unos 950 casos a la semana. Los países que resultaron más afectados por este brote fueron: Guinea, Liberia, Sierra Leona. También se notificaron casos en: Nigeria, Senegal y Mali.

Países afectados por el Ebola en Sept. 5 de 2015

Sin embargo, la atención mundial con esta enfermedad se amplificó cuando ésta se expandió más allá del continente y se registraron casos en España, Reino Unido, Italia y EE.UU.

Esta epidemia, a producido desde su primer caso en marzo de 2014, más de 11 mil muertos, de un total de 28 mil afectados, significando una tasa de mortalidad de un 40% de los casos.

Para hacerle frente, a fines del 2014 la OMS lanzó su plan "Objetivo 70-70-60", en donde se buscó en 60 días asilar y tratar al 70% de los casos y darle sepultura al 70% de los fallecidos, con el propósito de evitar su trasmisión.

Dentro de esta estrategia, fue necesario comprender y hacer frente a la situación de desconfianza que existía dentro de algunas comunidades africanas con las autoridades locales e internacionales de salud, por lo que la creación de confianzas y la adaptación a las realidades locales fue algo imprescindible. Una vez superada esta barrera, la OMS proporcionó a múltiples asociados programas de formación en materia de tratamiento de los pacientes, rastreo de los contactos, inhumación segura y de movilización social para luchar contra la enfermedad.

En segundo lugar, fue necesario generar un liderazgo fuerte a nivel nacional, en donde fueron los gobiernos de los países más afectados los que pusieron sus equipos de ayuda a dirigir la respuesta, en la medida que estos eran los que mejor conocían su país y sabían como funcionaba su tecnología médica.

La tercera parte de la estrategia, fue la constante innovación y adaptación de las tácticas según las circunstancias. Para esto, fue necesaria la colaboración de los gobiernos de los EE.UU., Francia y el Reino Unido para proporcionar formación teórica y práctica sobre la prevención y el control de la enfermedad a miles de profesionales sanitarios locales.

El Ébola se debe ir. Comprométete a protegerte a ti mismo, tu familia y tu comunidad.

Gracias a esta estrategia, la OMS pudo declarar el pasado 14 de enero el fin de la epidemia en África Occidental, luego de que Liberia, el último país infectado en la región, se liberara totalmente del virus, significando una gran victoria de la comunidad internacional organizada.

Sin embargo, según la institución sanitaria, los tres países continúan en alto riesgo de que puedan surgir nuevos brotes de la enfermedad. De hecho, las autoridades de Sierra Leona confirmaron una nueva muerte pocas horas después del anuncio.

Pero se puede ser optimista ya que los resultados preliminares de una vacuna contra el mortal virus, muestran una protección del 100%, pudiendo ser la nueva estrategia para atacar la enfermedad y transformar la forma como se ataca esta enfermedad.

Alarmismo no, coordinación sí

Cuando una emergencia de salud internacional ocurre, los medios de comunicación suelen enfocarse principalmente en los prejuicios y peligros que esta conlleva. Es verdad que en oportunidades cumplen un rol fundamental a la hora de informar a la población sobre la enfermedad y como prevenir su contagio, pero poco hacen a la hora de informar el cómo la comunidad internacional organizada coordina los esfuerzos globales para poder acabar con los brotes.

La labor de la Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos (GORAN por sus siglas en ingles), unidad de la OMS encargada de garantizar que los recursos humanos y técnicos estén disponibles sobre el terreno en el momento y en los lugares donde una emergencia sanitaria ocurre, es la que debemos agradecer, porque las epidemias y pandemias no hayan producido demasiadas muertes a nivel mundial. Una contribución que deberíamos valorar y congratular más a menudo.