Imagen: Nuclear.com/Chernobyl en 15 minutos

3 preguntas para entender el accidente de Chernóbil y sus consecuencias

Hoy se conmemora la fecha del mayor accidente nuclear civil de la historia de la humanidad, ocurrido hace 30 años. ¿Por qué ocurrió y cómo afecta a la vida humana y animal?

Por Rodolfo Westhoff @rwesthoff | 2016-04-26 | 17:41
Tags | chernobil, accidente, nuclear, ucrania, energía

Prípiat fue alguna vez conocida como la ciudad del futuro. En medio de la carrera nuclear de la guerra fría, la entonces ciudad de la Unión Soviética (ahora Ucrania) fue el emblema del progreso del bloque comunista. Y es que fue creada a comienzos de los ‘70 especialmente para albergar a los trabajadores que construyeron la central nuclear de Chernóbil, la que se situó a sólo dos kilómetros del lugar.

Fue una ciudad planeada, con grandes avenidas, mucha vegetación y una población joven, con una media de 26 años. Aunque nada de eso prosperó después del mayor accidente civil nuclear de la historia del planeta.

¿Por qué ocurrió?

La central nuclear de Chernóbil estaba compuesta por cuatro reactores y fue en uno de ellos que, durante la madrugada del 26 de abril de 1986, se originó el fatal accidente. El problema ocurrió en medio de un simulacro de corte de energía. Ahí fue cuando el reactor experimentó un enorme aumento de energía debido a una falla en el proceso del simulacro y a malas medidas preventivas, las que a su vez provocaron la explosión.

El incidente generó una llamarada vertical que se extendió por más de un kilómetro hacia el cielo, ocasionando la muerte directa de 31 personas. Se estima que esto provocó 200 veces más radiación que las bombas atómicas lanzadas en Hiroshima y Nagasaki. De todos modos, la cantidad de muertes indirectas debido a la radiación que sigue afectando a la zona no se ha podido determinar. Aunque hay estimaciones que sugieren que más de dos millones de personas fueron afectadas.

Tras esto la población tuvo que ser evacuada y se estableció la Zona de exclusión: un área de 30 kilómetros cuadrados en donde la gente no puede pasar.

Un par de años más tarde se desactivaron los otros tres reactores y comenzó el proceso de desmantelamiento de la planta, aunque no fue hasta el año 2000 en el que la central dejó de producir energía. Hasta ahora, los trabajos para desarmarla siguen llevándose a cabo y la construcción se encuentra cubierta por un arco de metal gigante para prevenir la propagación de la radiación.

¿Cómo afecta la radiación al ser humano?

Se conoce por "radiación" la propagación de energía en forma de ondas electromagnéticas (radiación electromagnética) o de partículas subatómicas (radiación corpuscular) a gran velocidad y con notable energía.

A su vez, e independiente de si son onda o partícula, las radiaciones se dividen en dos tipos: ionizantes y no ionizantes. Dentro de las últimas se encuentran las más típicas, como la radiación ultravioleta, microondas, radiofrecuencias y láseres. En cambio, las ionizantes son aquellas que se consideran más peligrosas y corresponden al tipo de radiación que se desprende de accidentes como el de Chernóbil. Aquí se contemplan los rayos X, rayos gamma, partículas alfa, beta y neutrones.

Cuando afecta al humano, ésta actúa al nivel del átomo y es capaz de cambiar la estructura de las células y el ADN. Eso lo hace a través de la ionización del átomo, es decir, el desprendimiento de su corteza electrónica. A partir de ahí, se generan una serie de cambios dependiendo de la cantidad de radiación.

Y para determinar eso, existe una unidad de medida llamada Sieverts (Sv), que corresponde al nivel de radiación absorbida por el ser humano. También está dividida en una escala para determinar los efectos que podrían tener los índices de Sieverts en el cuerpo:

  • ·0 - 0,25 Sv: Ninguno
  • ·0,25 - 1 Sv: Algunas personas sienten náuseas, pérdida de apetito y pueden sufrir daños en la médula ósea, ganglios linfáticos o en el bazo.
  • ·1 - 3 Sv: Náuseas entre leves y agudas, pérdida de apetito, infección, pérdida de médula ósea más severa, daños en ganglios linfáticos y bazo.
  • ·3 - 6 Sv: Náusea severa, pérdida de apetito, hemorragias, infección, diarrea, descamación, esterilidad y muerte si no se trata.
  • ·6 - 10 Sv: Mismos síntomas, más deterioro del sistema nervioso central. Muerte probable.
  • ·+ 10 Sv: parálisis y muerte.

¿Afecta la radiación a plantas y animales?

También existe una Escala Internacional de Accidentes Nucleares que determina el nivel de peligro que un problema de este tipo podría significar. El máximo es el nivel 7 (accidente grave) y en la historia de nuestra humanidad hemos tenido dos: el de Chernóbil y el de Fukushima (Japón, 2011).

Durante este último, una de las grandes preocupaciones fue cómo podría afectar a la vida silvestre el desastre nipón. Especialmente a la vida marina, considerando que los reactores nucleares se encontraban en zonas costeras.

En la oportunidad, José Rachlin, director del Laboratorio de Lehman College de la Marina en la ciudad de Nueva York, comentó a National Geographic que la radiación en grandes cantidades podría matar a la fauna marina o incluso “provocar extrañas mutaciones en su descendencia”.

De hecho, cuatro años después aparecieron registros fotográficos de la flora afectada por el accidente de Fukushima (como estas margaritas). Así que sí, la naturaleza también puede verse perjudicada por este tipo de desastres.

La buena noticia es que en Chernóbil la vida silvestre ha vuelto a tomarse el lugar. La zona de exclusión ahora goza de una abundante flora y fauna. O al menos mucho más de lo que se esperaba después de 30 años de la catástrofe. Y además, varias especies han evidenciado un desarrollo normal y sin mutaciones.

Por ejemplo, el caballo de Przewalski, que casi se extinguió, ahora evidencia un aumento en su población en aquel lugar donde no habitan humanos. Así lo dio a conocer un estudio publicado hace dos semanas en Frontiers in Ecology and the Environment, bajo el nombre de “Influencia de la radiación en la distribución de cuatro especies de mamíferos dentro de la Zona de exclusión de Chernóbil”.

¿Crees que se debe seguir desarrollando la energía nuclear?