Imagen: César Mejías

¡Basta de racismo! El ejemplo de Canadá y su población multicultural

La diversidad que existe en el país es considerada una de sus mayores fortalezas. En ciudades como Toronto, aproximadamente la mitad de los ciudadanos ha nacido fuera del país, al mismo tiempo que estrictas leyes antidiscriminación desincentivan todo tipo de actitud segregacionista. ¿Qué podemos aprender de Canadá?

Por Tomás Croquevielle @kroque1989 | 2016-11-23 | 07:00
Tags | canada, multiculturalismo, multiculutralismo canadiense, colapso pagina inmigracion canada, refugio canada, Toronto multicultural

En plena noche del 9 de noviembre, cuando se estaba volviendo evidente que Donald Trump (quien pregonó duras posturas con respecto a la inmigración y la diversidad cultural), ganaría las elecciones presidenciales de EE.UU., la página web del Ministerio de Inmigración de Canadá colapsó.

Colapsó a tal punto de registrar un "error interno" en la pestaña de "inmigrar" del sitio. Al mismo tiempo que las búsquedas de “cómo mudarse a Canadá” también aumentaron considerablemente. Que el país limite con EE.UU. no fue la única razón, sino también la idiosincrasia canadiense, que hace que un inmigrante sea visto de manera muy diferente. ¿Por qué? En El Definido les contamos más detalles de este buen ejemplo a seguir.

Tierra de refugio, país de inmigrantes

Ya sea el caso de los irlandeses escapando de la hambruna en el siglo XIX, los judíos buscado refugio del nazismo en los años '30 y '40 o los jóvenes estadounidenses huyendo del reclutamiento forzoso para combatir en la guerra a Vietnam, el país norteamericano ha sido históricamente considerado como un país de refugio para personas alrededor del mundo, en donde la diversidad no es solo aceptada sino que promovida.

Recientemente el gobierno del primer ministro canadiense Justin Trudeau se comprometió a recibir 25 mil refugiados sirios que escapan de la guerra civil, y a miles mexicanos que huyen de la violencia de los cárteles del narcotráfico, y que ahora podrán acceder al país sin necesidad de visa, y solicitar asilo si así lo consideran necesario.

Pero el país no es solo un destino predilecto de quienes huyen de la violencia o la persecución, sino que también de cientos de miles de personas alrededor del mundo que buscan una mejor calidad de vida para ellos y sus hijos. Se estima que desde la década de los 90, unas 235.000 personas en promedio emigran a Canadá cada año, generando que el país sea hoy en día una auténtica tierra de la multiculturalidad.

Un país multicultural como Canadá ofrece una tremenda variedad cultural, idiomática y gastronómica en cada una de las ciudades del país.

Aunque la procedencia de los inmigrantes en Canadá es muy diversa, algunas comunidades son más habituales que otras en determinadas zonas del país, siendo las de China, India, Filipinas y Pakistán las mayoritarias.

En Toronto, una de las principales urbes del país, aproximadamente la mitad de sus residentes han nacido fuera del país, lo que ha generado que en la ciudad se hablen unas 140 lenguas y dialectos, al mismo tiempo que en el 30% de los hogares se habla otro idioma además del inglés o el francés, los dos idiomas oficiales del país.

En la metrópolis, actualmente cada comunidad extranjera tiene su barrio en la ciudad, destacando también la presencia de inmigrantes y sus descendientes procedentes de países europeos como Ucrania, Polonia, Irlanda, Portugal, Grecia o Italia. 

La comunidad asiática es importantísima en la región de Vancouver, hasta el punto de se le ha comenzado a llamar Hongkouver, por la gran colonia china y hongkonesa que vive en la ciudad.

Una sociedad multicultural

Que haya múltiples comunidades en el país no es solo un dato numérico, sino que es parte de la esencia misma del ser canadiense: en 1971, Canadá se convirtió en el primer país en el mundo en adoptar el multiculturalismo como una forma oficial de política pública. De esta manera, el Estado canadiense busca afirmar el valor y la dignidad de todos sus ciudadanos sin importar su origen étnico, su lengua, o afiliación religiosa.

Entonces, se buscar que todos en esa nación puedan mantener su identidad y pueden estar orgullosos de sus orígenes, al mismo tiempo que mantienen un sentimiento de pertenencia, tanto a Canadá, como a su país de origen o de su familia. Así se espera que sean personas abiertas a diferentes culturas y a la aceptación de las diferencias.

Esa aceptación de las diferencias en la sociedad canadiense ha generado que sea común la conformación de familias multiculturales y multiétnicas: de acuerdo a la más reciente Encuesta Nacional de Hogares, para 2011 hay unas 360 mil parejas multirraciales, tanto casadas o bajo unión civil, significando un 4,6% de todas las parejas del país, un aumento del 25% en comparación con la última, 10 años antes.

Rechazo a la discriminación

El hecho de que Canadá sea esencialmente multicultural y multiétnico ha tenido, y continúa teniendo, consecuencias prácticas muy importantes para el país: ya que la presencia de extranjeros es tan habitual y tan asumida a un nivel general, que el racismo prácticamente no tiene sentido.

Los casos en los que se producen este tipo de sucesos, estos levantan gran alarma social y son absolutamente condenados por el conjunto de la sociedad.

Y no solo existe un rechazo social, sino que una fuerte legislación antidiscriminación: la “Canadian Human Rights Act” prohíbe la discriminación por parte de empleadores (a la hora de contratar o remunerar a sus trabajadores) o servicios (por ejemplo un banco no le puede pedir a una mujer casada la firma de su marido para concederle un préstamo) en base a raza, religión, origen étnico, edad, genero, orientación sexual, estado civil, discapacidad mental (esto incluye a personas con problemas de drogadicción o alcoholismo) y antecedentes penales previos.

Que Canadá tenga una idiosincracia y políticas de diversidad cultura, no significa que sea un país sin ningún tipo de control, cuando de inmigración se trata. Su proceso está obviamente bien regulado y tiene varias exigencias, algo que consideran necesario para mantener la aceptación sana de los migrantes. Pero sin duda todas estas características hacen del país norteamericano un bastión de tolerancia, integración y respeto, y un referente de las naciones que valoran el multiculturalismo. Algo especialmente relevante en tiempos en que los discursos nacionalistas, xenófobos y anti globalización, están ganando fuerza en Europa y EE.UU. Que su experiencia nos enseñe a todos a integrar las más variadas culturas sin prejuicios y de la mejor manera en un solo territorio.

¿Qué te parece el multiculturalismo canadiense?¿Qué otros casos de fomento al multiculturalismo del país conoces?