Imagen: César Mejías

Ya podemos "imprimir" piel humana. Así funciona la máquina que lo hará posible

Una universidad española y una empresa de bioimpresión se unieron para crear la primera bioimpresora 3D de piel humana apta para trasplantes.

Por Francisco J. Lastra @efejotaele | 2017-01-26 | 16:38
Tags | ciencia, piel, biología, impresión, bioimpresión, 3d, España, tecnología

Para muchos investigadores la bioimpresión 3D, es decir, la producción de material vivo mediante un dispositivo especialmente diseñado, es el futuro de la medicina. Imagínense: ¿necesita un nuevo pulmón? No hay problema, deme media hora y se lo imprimo, ¿en qué color lo va querer? Sería el fin de la permanente batalla por conseguir donantes de órganos y otros tejidos y, sin duda, millones de personas se verían beneficiadas.

Todavía la tecnología no está tan avanzada para cumplir con ese sueño, pero se han dado pasos importantes. El más reciente proviene de la península ibérica, donde investigadores españoles lograron construir la primera bioimpresora 3D capaz de imprimir piel tal real como la que te cubre en este mismo momento, según dicen. Esta podría llegar al mercado en apenas unos meses.

Mudando la piel

Investigadores de la Universidad Carlos III (Madrid), el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas, y el Hospital Universitario Gregorio Marañón, dieron a conocer los resultados del prototipo de una bioimpresora fabricada en colaboración con BioDan Group, firma de bioingeniería (también española).

Los cartuchos que utiliza este dispositivo contienen biotinta, una mezcla que contiene células y distintos componentes biológicos, como proteínas y plasma, provenientes de un donante. Lo revolucionario de este tipo de tecnología es que, una ínfima muestra puede amplificarse y luego producirse de forma automatizada para cubrir la superficie que sea necesaria. ¿Cómo logra esto?

El proceso de amplificación en el laboratorio toma unas semanas, señalan, pero una vez reunida la suficiente cantidad de "material", la impresión tarda muy poco: algo más de media hora en producir 1 metro2 de piel. Eso sí, lo que produce la bioimpresora no es piel aún, necesita ser ingresado en una incubadora durante 24 horas. Pasado este periodo, lo que se obtiene "ya sí es piel", según sus investigadores.

"Tiene todos los componentes de la piel humana y lo más importante, sus dos tipos celulares: las células de la dermis y de la epidermis. Estas células producen su propio colágeno, evitando el uso de colágeno animal como hacen otros métodos", comenta el investigador José Luis Jorcano.

Otro beneficio, es que la producción automatizada abarata los costos de producción, en comparación con la creación del tejido a mano en el laboratorio.

Aun quedan algunos desafíos para el equipo español, como incorporar pelo y glándulas sebáceas, pero sus resultados sugieren una solución muy necesaria para miles de seres vivos.

Animales y humanos celebran por igual

El equipo tiene pensadas dos aplicaciones para su piel impresa: testeo de cosméticos y trasplantes.

Anteriormente ya hemos hablado de proyectos similares que buscan reemplazar el testeo de productos en animales, utilizando piel obtenida mediante bioimpresión 3D. Los investigadores estiman que en 6 meses podrían tener las autorizaciones necesarias para poder proveer a compañías farmacéuticas y cosméticas de esos nuevos "conejillos de indias" que, a diferencia de los animales, no sufrirán si de pronto la crema antiarrugas les derrite la epidermis.

Aun más importante es la aplicación en trasplantes; de hecho ya tienen un formato cuadrado de bioimpresión (a diferencia del circular para testeo) que piensan utilizar para ello. Recordemos que las opciones de injertos de piel para personas quemadas, por ejemplo, no son muchas: utilizar piel de otras partes del cuerpo, esperar a un donante compatible, utilizar piel animal (por lo general, cerdo) o una cubierta sintética temporal.

La piel bioimpresa sería ideal, porque se imprime bajo demanda, se comporta tal como el tejido real y estaría hecha a partir del material biológico de la persona, asegurando su compatibilidad. "Es un material que se puede manejar en el quirófano, se puede grapar, se puede coser. Está originalmente diseñado para cubrir grandes quemaduras", comenta Jorcano.

Los investigadores son optimistas y creen que la aplicación terapéutica del producto podría ser aprobada en unos 18 meses, si los ensayos clínicos son exitosos. Tanto la firma de bioingeniería como los científicos coinciden en que se trata de los primeros pasos de una tecnología que podría darnos en el futuro incluso ¡corazones!

¿Cuánto crees que demorará esta tecnología en ser usada en hospitales?