Imagen: Thomas Dambo

Estos seis gigantes de madera están escondidos en los bosques de Dinamarca

Estas seis gigantes esculturas se encuentran repartidas en puntos verdes de Copenhague, y están creadas a partir de materiales reciclados. Hablamos con el artista que las creó y nos contó su motivación, cómo llegó a concretar las instalaciones y su relación con Chile.

Por María Jesús Martínez-Conde | 2017-05-15 | 17:00
Tags | arte, escultura, instalación, dinamarca, copenhague, reciclaje, gigantes, madera

Seis gigantes olvidados se encuentran desperdigados en los bosques de Copenhague (Dinamarca). Descansan eternamente sobre la hierba, a las orillas de un riachuelo o asomando sus cabezas entre añosos árboles. Unos duermen, otros contemplan el paisaje nórdico y alguno espera ansioso a alguien para jugar. Están olvidados porque nadie que no se empeñe en encontrarlos podrá verlos, sólo quien tenga las coordenadas exactas podrá dar con alguna de estas mágicas criaturas.

El artista danés Thomas Dambo es quien les dio la vida, haciendo uso de materiales reciclables y generando escenarios encantados que no sólo fascinan a los más chicos, sino también a los adultos que llegan, curiosos, a cada una de sus locaciones. Las fotos de sus creaciones ya son un hit en la web. En El Definido lo buscamos y lo encontramos trabajando en su taller de Copenhage -rodeado de plásticos, metales y maderas recicladas de piso a techo-. Nos contó sobre esta particular instalación, el mensaje que busca transmitir y su especial relación con Chile.


Thomas Dambo: Thomas on the Monuntain

Pasión por la chatarra

Thomas Dambo tiene 37 años y su gran pasión siempre han sido las instalaciones y las grandes esculturas hechas a partir de chatarra. De niño construía casas en los árboles, hoy hace obras de arte que se encuentran a la vista de todos (siempre que tengas las exactas coordenadas). Trabaja con otras cinco personas en su taller, creando mágicos seres de madera con incrustaciones de otros materiales. Además, enseña en un pequeño taller a la gente a aprovechar su basura para crear y desarrollar proyectos artísticos.

Si bien hoy es un artista reconocido en su tierra, durante muchos años trabajó en el más completo anonimato: “En aquel entonces yo no tenía el dinero ni la oportunidad de transportar materiales. Entonces, para poder hacer mis grandes y creativos sueños realidad, tuve que conseguir un carrito de compras”. Con él podía transportar la basura descartada por otros de un lado a otro, para luego armar sus instalaciones y darle vida a un material que parecía inerte.


Thomas DamboHill to Trine

“Creo que tenemos que cuidar mejor nuestro planeta, y reciclar es una parte importante de esto. Para mi resulta estúpido descartar materiales que pueden ser útiles. Por eso hago proyectos grandes, positivos, divertidos e interactivos. Así muestro a la gente que el reciclaje puede ser mucho más que basura”.

Thomas deja que el material mismo lo inspire. Si un buen día encuentra un montón de madera de tonos oscuros, probablemente creará una gigantesca figura de piel marrón. Y si encuentra cientos de alambres enrollados, creará un enredado pelo crespo para la figura. Luego, busca un emplazamiento y se hace ayudar de cinco o diez personas para llevar cada una de las partes al lugar. Allí arman la figura y queda lista para ser disfrutada por todos.


Thomas Dambo: Oscar Under the Bridge

Curiosidad por“Los seis gigantes olvidados”

Si bien Thomas tiene una larga trayectoria y ha desarrollado varias espectaculares esculturas (aquí su portafolio), el proyecto que más ha llamado la atención de los medios y de la gente de la calle, es The Six Forgotten Giants (Los seis gigantes olvidados) no solamente por su monumental envergadura, sino también por las escenografías creadas, que parecen sacadas de un cuento de hadas y ogros.

Una vez elegidos sus materiales de trabajo, Thomas decidió buscar lugares dentro del plano de Copenhague que se ajustaran a la idea de su proyecto: “Subí a mi bicicleta y recorrí locaciones por una semana entera. Hablé con mucha gente y les pedí a mis seguidores de Facebook que me señalaran los puntos verdes de la ciudad. Luego fui y los conocí, fue algo realmente agradable de hacer. Algunas veces con mi novia veíamos un punto verde en Google Maps y luego íbamos a conocerlo en bicicleta, armando un pequeño picnic en el lugar. Fue algo bonito que recomiendo hacer a todos”, nos cuenta Thomas.


Thomas Dambo: Sleeping Louis

Ya construidos los seis gigantes, Thomas decidió darle al proyecto una vuelta lúdica, despertando la curiosidad de quienes fueran espectadores de sus creaciones: hizo una búsqueda del tesoro para encontrar a cada gigante. En su sitio web hay un mapa en que se encuentran indicadas las ubicaciones de cada uno de ellos. Su idea es que grupos de padres e hijos, adolescentes o simplemente grupos de amigos se animen a recorrer las áreas verdes de la ciudad, en búsqueda de estos fabulosos seres. Además, junto a cada gigante Thomas dispuso una gran piedra en que talló un poema de su autoría, dando indicaciones para la búsqueda del siguiente gigante. Este poema es que el se encuentra junto a uno de ellos, llamado Sleeping Louis(el original está en danés, él nos lo tradujo al inglés y nosotros al español, ¡esperamos que su sentido no se haya perdido en la traducción!):

“He estado durmiendo por un año, me despierto sólo cuando quiero.

Entra en mi vientre y únete a mi, pero no lo hagas si vas a roncar.

Soy parte de un gran grupo de hermanos y estamos ocultos de los seres humanos.

Nos llaman los gigantes olvidados.

Puedes encontrar a mi hermana Little Tilde en Advedøre.

En la pradera, detrás de la colina llena de vacas y ovejas”.

Thomas Dambo: LittleTilde

El artista cree que es importante despertar en la gente el sentido de la curiosidad por el arte, y ésta es una atractiva forma de hacerlo, con una cuota de misterio y de juego que es divertida para todos. “Creo que muchas personas han dejado de ser curiosas y de explorar los lugares en donde viven. A medida en que envejecemos, comenzamos a vivir nuestra propia vida en el triángulo que forma nuestra casa, el trabajo y el supermercado. Lamentablemente, muchas personas piensan que tienen que tomar un avión durante ocho horas para experimentar algo nuevo”, reflexiona Thomas. Es por eso que se la juega por poner las esculturas en bellos y olvidados lugares de la ciudad, para que la curiosidad por conocer a los seis gigantes obligue a la gente a moverse y conocer su entorno. “Es como la comida cocinada en casa, sabe mejor porque la hiciste tú mismo. Lo mismo vale para las esculturas que hay que encontrar. El esfuerzo por hacerlo resulta en una mejor experiencia”, agrega.

Incluso algunas de las esculturas son por sí mismas lúdicas; se puede entrar en ellas, caminar sobre ellas o sentarse sobre sus manos como en una silla. Por ejemplo, el gigante favorito de Thomas, Teddy Friendly, está ubicado en un pedazo de naturaleza salvaje de Copenhague llamado Hakkemosen. Lo entretenido de la escultura es que, como está junto a un riachuelo, uno de sus brazos funciona como puente destinado a “seres humanos pequeños” o niños, para cruzar de un lado a otro.

Thomas Dambo: Teddy Friendly

¡Un gigante chileno!

El artista se entusiasmó de inmediato cuando le escribimos no solamente porque ya conoce Latinoamérica (ha trabajado en Puerto Rico), sino porque tiene dos grandes amigos chilenos. El año pasado conoció a Rasfo, un artista callejero chileno que lo ayudó en la construcción de una de sus instalaciones. Thomas tiene la costumbre de poner a cada uno de sus gigantes el nombre de uno de los ayudantes que más se comprometió en su construcción, y en este caso fue Rasfo el elegido. Lamentablemente, no podemos revelar cuál es este gigante, porque Rasfo quiere mantener su identidad oculta, y el gigante lleva su verdadero nombre.

También Thomas tiene su veta de músico, y en estos andares conoció a un reggaetonero chileno que vive en Dinamarca llamado Camilo Serrano (Camino & Grande). Poco conocemos aquí de su música, pero parece que en Dinamarca la rompe.

Actualmente, Thomas se encuentra creando nuevos proyectos. Ya trabaja en dos grandes esculturas que sostienen un slackline (deporte de equilibrio que se realiza con una cinta amarrada a dos extremos) para que la gente pueda jugar e interactuar directamente con la instalación en la calle. “Me gusta cuando mi arte está vivo y la gente puede tocarlo e interactuar con él”, nos confiesa Thomas. Y desde El Definido le decimos: ¿por qué no te das una vueltita por Chile y nos regalas alguna de tus fantásticas esculturas? ¡Naturaleza salvaje nos sobra!

¿Cuál es tu gigante olvidado favorito?