Imagen: César Mejías

Literatura juvenil en Chile: local, ondera y feminista

Tomas en colegios, diversidad sexual, ambigüedad moral y hallar nuestro lugar en un mundo que rechaza lo diferente, son algunos temas de las novelas juveniles “Made in Chile” que diversas editoriales ya están publicando.

Por Natalia Pumarino | 2018-08-16 | 15:05
Tags | literatura, lectura, jóvenes, lgtb, diversidad, política, chile
“Desde la academia muchas veces la literatura juvenil se considera sub-literatura. Pero nosotros creemos que la literatura juvenil debería ser parte de la literatura con L mayúscula” (Daniela Cortés, Loba Ediciones).

Cuando hablamos de literatura juvenil, tendemos a pensar en Crepúsculo, Los Juegos del Hambre, Bajo la Misma Estrella o quizás incluso en la saga de Harry Potter. Pero todos estos títulos pertenecen a autores del hemisferio norte, de habla inglesa. ¿Y qué pasa en nuestro propio país?

¿Qué leen los jóvenes chilenos?

“Yo veía que no existían editoriales dedicadas a la literatura juvenil, incluso en esa época editoriales como Planeta no tenían sellos juveniles, ellos abrieron sus sellos juveniles recién el 2014 o 2015, entonces en ese momento no había un espacio dedicado sólo a literatura juvenil en Chile y yo veía un vacío, además que las cosas que sí llegaban eran puros best-sellers internacionales”, cuenta a El Definido Daniela Cortés, la mujer detrás de Loba Ediciones.

Y si nos detenemos a pensar, hace unos años los títulos orientados al público juvenil que más llamaban la atención, eran los libros de John Green, como Ciudades de Papel, o Las Ventajas de ser Invisible, de Stephen Chbosky (además de los ya nombrados arriba). Títulos que en su mayoría retratan a adolescentes estadounidenses enfrentándose a las problemáticas típicas de la sociedad en que viven. Pero, ¿es eso lo que quieren leer los jóvenes chilenos o lo hacen simplemente porque hay poca oferta local?

Un ranking 2017 de ventas citado por Bío Bío Chile, situaba dentro de los diez primeros lugares de títulos de ficción, a dos libros de J.K. Rowling (la famosa autora de la saga de Harry Potter), El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares, de Ransom Riggs, y Maze Runner Código C.R.U.E.L., de James Dashner, entre los textos orientados a jóvenes, con mención especial a Historia de un Oso, de Antonia Herrera y Gabriel Osorio, que en ese momento llevaba 20 semanas en la lista de los 10 más vendidos.

Ekaré Sur y la experiencia de las tomas

Ekaré Sur es una editorial chilena que se especializa en libros ilustrados para niños y jóvenes, y además es sello hermano de Ediciones Ekaré, con sedes en Caracas y Barcelona. Recientemente lanzó Al sur de la Alameda. Diario de una toma, de la autora Lola Larra. El texto trata de un pequeño colegio al sur de la Alameda que está en toma.

Al sur de la Alameda abrió las perspectivas del tipo de libros que veníamos haciendo, se trata de una novela gráfica o una novela ilustrada, algunos le dicen novela híbrida porque por un lado presenta un texto que es el diario de vida de Nicolás, que cuenta su experiencia en una toma en un colegio, y por otro lado a un testigo que está viendo la toma y lo cuenta a través de la imagen, es un personaje desconocido en la trama. Presentó una manera de contar la historia que es muy novedosa en el ámbito literario chileno, sobre todo en el panorama de la literatura juvenil”, comenta Pablo Álvarez, editor de Ekaré Sur, a El Definido.

“A partir de esta novela que Lola planteó, se desarrollan un montón de temas sociales, de actualidad, que ahora están muy vigentes pero que vienen de hace mucho tiempo, la novela está ubicada en el contexto de las tomas del 2006, y ha sido muy enriquecedor y gratificante cómo los jóvenes y también los adultos se involucran con la temática de crítica social que tiene, se puede expandir a muchas realidades no sólo en Chile, sino también en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. Cuenta con distintas traducciones, al italiano, filipino y coreano; es una novela que despierta mucho interés tanto por su contenido como por su forma”, añade.

Loba Ediciones se la juega por lo local

Daniela Cortés es fundadora de Loba Ediciones, editorial independiente dedicada 100% a la literatura juvenil, que ha publicado títulos como Calíope, Maleficio y Yudochica. La editorial surgió en el año 2015, pero Daniela cuenta a El Definido que es un proyecto que estaba cocinando desde mucho antes, pues en los años 2010 y 2011, se dio cuenta de que los lectores juveniles no estaban siendo abordados por las editoriales nacionales.


Loba Ediciones. Créditos: Karol Úrzua

Nos relata que abrió Loba Ediciones con tres objetivos principales: publicar literatura juvenil de calidad, ser una editorial feminista y que sean novelas contadas desde la realidad latinoamericana, especialmente chilena. Nada de esto es casual.

“Desde la academia muchas veces la literatura juvenil se considera sub-literatura. Pero nosotros creemos que la literatura juvenil debería ser parte de la literatura con L mayúscula, analizada y criticada de la misma manera en que se hace con otro tipo de literatura, así que lo que queremos es publicar novelas que tengan un trasfondo teórico e ideológico fuerte y que se note. Que no sea sólo una historia de amor o aventuras entretenida, sino que te esté diciendo algo sobre el mundo, sobre la vida y sobre la política”, explica.

“Nos pasa que muchos manuscritos que nos llegan son contados desde una realidad yankee y eso es lo que hoy en día se ve más. En general las editoriales grandes traen muchos best-sellers traducidos que son norteamericanos o británicos, españoles a lo más, pero no hay realidades locales. Entonces, los niños piensan que ésa es la vida que hay que tener”, afirma.

Las chicas en la literatura

Dentro de los planteamientos feministas de Loba Ediciones, está la intención de incentivar la escritura juvenil por parte de chicas adolescentes. Con ese fin, Daniela abrió un concurso llamado “Chicas Escritoras” en el que recibieron manuscritos escritos por niñas de entre 13 y 17 años, que tuvo gran acogida.


Chicas escritoras

“Nos llegaron muchas novelas muy buenas, de ésas elegimos tres, pero lo que nos llamó la atención es que muchas de ellas planteaban una realidad yankee, los personajes tenían nombres en inglés, iban a colegios gringos, con casilleros, clases hasta las seis de la tarde, todas las cosas del sistema gringo. En el fondo eso significa que ellas no están expuestas a otro tipo de novelas, incluso las formas de estructurar las oraciones son como las estructuras de las traducciones en español, entonces no hay espacios para la literatura juvenil chilena. Hay algunas excepciones como por ejemplo la Cami Valenzuela, que ha logrado publicar en otras partes, pero en general se le da más cabida y más promoción a las novelas internacionales”, señala Daniela.

La escritora a la que menciona es Camila Valenzuela, quien publicó con Editorial Planeta la novela Antes de volver a caer, que trata sobre Elena, una joven de quince años que irá, como cada verano, a Viña del Mar junto a su familia, y desde ahí narra una historia sobre la importancia de la memoria, la búsqueda de un lugar en el mundo y la dificultad de crecer y amar en una sociedad que juzga aquello que considera diferente.

Por otro lado, Daniela nos menciona a las Mary Sues de la literatura. ¿No conoces el concepto? Se le llama Mary Sue a un personaje femenino de ficción idealizado y tan perfecto, que se ve poco realista y poco desarrollado, pareciendo representar los deseos del propio autor, como ejemplifica este artículo de la librería estadounidense Barnes and Noble. Este arquetipo de la mujer aparentemente perfecta, sin debilidades o luchas internas, es algo que busca evitar Loba Ediciones.

“Es muy importante para nosotros que se presenten dentro del mismo texto distintas formas de ser mujer, no una forma que es la bacán, ya sea la Mary Sue o la Katniss (Everdeen, de Los Juegos del Hambre). Sino que sean muchas formas y que sean todas igual de valorables”, afirma Daniela.

Sin ir más lejos, la protagonista de uno de los libros de Loba Ediciones, Calíope, es una joven bisexual mitad hada y mitad humano, que retrata la interculturalidad, mientras que en Hijos de la Ira, aparece la hija de un hacendero que se rebela contra el poder imperante mediante la brujería. En el caso de otra novela, Yudochica, se retrata a una superheroína que practica yudo.


Lanzamiento “Yudochica”. Créditos: Fabián General.

Realidad que cruza fronteras

¿Y cómo reaccionan los jóvenes, este nuevo público del que tanto se habla, frente a los títulos que se van publicando? Pablo nos cuenta que la acogida que han recibido ante En el sur de la Alameda, ha sido aún mejor de lo que esperaban.

“Es impactante para los jóvenes cómo está contada, la cercanía que sienten con los personajes, Nicolás y Paula. Se sienten muy interpelados por la efervescencia política de la novela, el descubrimiento y despertar político de Nicolás, que sus motivaciones para estar en la toma son superficiales al principio y después va despertando, eso al público le parece muy atractivo y lo comentan mucho”, explica.

“Hay una anécdota: en Boloña a Lola la estaban entrevistando y un niño de 10 años levanta la mano y dice que le parecía impresionante que unos niños como él tuvieran las capacidades de tomarse un colegio. Y así mismo en España le han preguntado muchas veces a Lola cómo es que se toma un colegio, qué hay que hacer, cómo hay que organizarse, les parece una acción que requiere una gran organización y responsabilidad”, agrega. “Hay un campo que está creciendo, hay mucho lector juvenil, no es que nos vamos a meter con los vampiros ni con los zombies, que puede ser muy interesante, sino que queremos seguir fieles a nuestro estilo, de contar una buena historia, que es lo principal, y buscar al compañero indicado que sea capaz de ilustrarla”.

Por su parte, Loba Ediciones ha sido invitada a participar en conversatorios con las alumnas en toma del Liceo 1, y la misma editorial ha organizado otros conversatorios para tratar diversos temas relacionados a la literatura juvenil.

“No es sólo decir ‘pesquen este título, es tan bacán’, sino hablar de la literatura juvenil teóricamente. Hace poco organizamos en la Feria del Libro Infantil y Juvenil en Ñuñoa un conversatorio sobre literatura juvenil y democracia, en la Furia (del Libro) hablamos más sobre temas así porque nuestra idea es no sólo publicar literatura juvenil, sino tener una discusión y un debate en torno a ella, qué significa publicar literatura juvenil, qué significa en la vida de los jóvenes, qué significa ideológicamente, cómo podemos mejorar la calidad de la literatura juvenil en Chile”, explica Daniela.

El próximo año, Loba se preparará para comenzar a publicar los tres libros que eligieron del concurso “Chicas Escritoras” y la segunda parte de Maleficio, que es una reescritura de los brujos de la Recta Provincia (brujos chilotes de los siglos XVIII-XX), pero ambientada en un Chile actual. Trata sobre la ambigüedad moral y cómo ningún personaje es completamente bueno ni completamente malo, generando una crítica a las novelas juveniles donde está el malo-malo, como Voldemort (el villano de Harry Potter), que es súper unidimensional. Además, buscan abrir su catálogo a más temas además de la fantasía, como ciencia ficción.

Así es como la literatura juvenil hecha en Chile busca seguir ampliando fronteras e invitando a los jóvenes a repensar la sociedad en la que viven y participar activamente en ella, no sólo leyendo sino también escribiendo y expresando sus ideas y reflexiones desde un punto de vista local, sin miedo a abordar diversas realidades y situaciones.

¿Qué libro de literatura juvenil nos recomendarías?