Imagen: César Mejías

5 lugares que superaron sus problemas medioambientales (y le dan esperanza a Quintero y Puchuncaví)

Estos lugares llevaban décadas bajo una nube tóxica (u otro desastre), pero tras la urgencia, el asombroso cambio se hizo patente. Acá te los mostramos.

Tags | aire, descontaminación, puchuncaví, quintero, barcelona, parís, brasil, seúl, canadá, ríos
La recuperación de 12,9 hectáreas frente al río Saskatchewan, comenzó en el año 2000 con la idea de frenar la contaminación que la basura estaba generado en el agua y en los más de 20 parques que están al sur de la ciudad. ¿Cómo se hizo posible?

*Esta nota fue publicada originalmente el 3 de septiembre de 2018. Hoy la destacamos en vista de las medidas ordenadas por la Corte Suprema, a raíz de la contaminación en Quintero y Puchuncaví.

Vivir pensando en que tu vida y la de tus hijos corren peligro a causa de malas gestiones ambientales, no es para nada alentador, y requiere de las energías de los vecinos, las autoridades y los privados, para poder revertirlo.

Con la intoxicación de 375 personas en Quintero y Puchuncaví, el pasado mes de septiembre, la emergencia medioambiental que afecta a estas comunas volvió a ser un tema de interés nacional, tal como lo ha sido también en otras ocasiones.

La nube tóxica que está sobre estas comunas de la región de Valparaíso, se arrastra hace décadas y también afecta el agua y el suelo. Por eso, el lugar fue declarado "zona saturada" y estuvo con "alerta amarilla". ¿Y por qué se suspendió la alerta?

Porque no hubo nuevos casos de hospitalizaciones por intoxicación y se registró un descenso en la presencia de hidrocarburos en el ambiente... La situación fue rechazada con energía y protestas por los vecinos, pues consideran que las autoridades buscan “bajarle el perfil” a la situación.

Casos como este no son nuevos, lamentablemente. Sin embargo, hay otros ejemplos en el mundo que demuestran que es posible superar problemas medioambientales con éxito. A continuación, te contamos sobre cinco lugares que lo lograron y que merecen aplausos.

Playa el Bogatell: de cloaca a hermoso borde costero (España)

Sin duda, los Juegos Olímpicos de 1992 marcaron un antes y un después en Barcelona, especialmente en el desarrollo de nuevos espacios públicos. Uno de esos son las playas, las que hasta hoy son uno de los epicentros del verano en el Mediterráneo.


© Stéphane D. | Flickr.

Eso sí, una de estas playas, el Bogatell, antes era un asco, literalmente. La razón es muy simple: en 1954, el plan de alcantarillado consideró que las aguas residuales llegaran a este lugar. De hecho, una vecina del lugar lo recuerda así: "El Bogatell era la cloaca de Barcelona, y estábamos rodeados de fábricas. Y piensa que teníamos que lavar la ropa en el mar. La poca agua que había la teníamos que usar para cocinar y beber".

Además, como el lugar era una caleta de pescadores, los desechos terminaban en el mar y el olor era horrible.

Su cambio surgió con la renovación para los Juegos Olímpicos que permitieron crear un borde costero de 600 metros.

Río Sena: escenario de los Juegos Olímpicos 2024 (Francia)

Más de 33 millones de turistas visitaron París solo en 2017, lo que la convierte en una de las ciudades más turísticas del mundo.

El río Sena es uno de los lugares que la hacen única, pero antes nadie quería que le salpicara ni una gota de lo contaminado que estaba por la agricultura y las industrias. De hecho, en los años 60s, fue declarado "muerto" (¡quién diría!).


© Ana | Flickr.

Lo bueno es que este río volvió a la vida gracias a que se construyeron once plantas de tratamientos residuales. Hoy son más de 2.000 las que hacen posible que el río esté más limpio. Incluso, se puede navegar en Batobus y ya se propuso una meta importante: lograr que varias competencias de los Juegos Olímpicos 2024 –que se realizarán en la capital francesa- se desarrollen en el río. Otro plus para París.

Para acercar la idea a los habitantes, después que se confirmara que la ciudad ganó su candidatura para ser sede de las Olimpíadas, se hizo una exhibición sobre cómo se podría aprovechar el río. Incluso miles pudieron pasear en kayak.

Cubatão: un valle de la muerte purificado (Brasil)

A diferencia de las ciudades anteriores, esta no es para nada turística y aún le queda mucho por hacer, pero demuestra que es posible avanzar en la descontaminación de las urbes con numerosas industrias.

"Valle de la Muerte" y "La capital química de Brasil", son algunos de los apodos que tuvo la ciudad de Cubatão en los años 80s. Con eso, queda más que claro el panorama que aguantaban los habitantes.

Resulta que en los años 50s, fueron cientos las industrias, especialmente petroquímicas, las que se instalaron acá por su ubicación estratégica: está a 12 kilómetros de la ciudad de Santos, que tiene el mayor puerto de América Latina, y a 60 kilómetros de Sao Paulo.


© Klaus Balzano | Flickr.

Con el tiempo, por supuesto que esto pasó la cuenta. Más encima, la contaminación favoreció que la lluvia ácida se hiciera común. Este tipo de precipitaciones es causado por la quema de combustibles fósiles que se genera en las industrias y que emiten dióxido de azufre (SO2) y óxidos de nitrógeno (NOx), compuestos de la contaminación.

Después, al estar en contacto con el agua y el oxígeno, se producen diferentes tipos de ácidos (sulfuroso, nitroso y sulfírico), los que caen a la superficie como lluvia ácida y dañando todo lo que toca. En los humanos, genera una picazón a tal punto que quema, y en bosques, lagos, mares y ríos, aumenta el pH ácido y puede causar la muerte de diversas especies.

En 1977, un grupo de ambientalistas puso un dispositivo para medir la contaminación de 30 industrias en la zona, pero a los 18 meses se echó a perder por una sobrecarga de gases y humo. Aun así, se pudieron ver los resultados: 473 toneladas de dióxido de carbono, 182 toneladas de azufre, 148 toneladas de material particulado, 41 toneladas de óxido de nitrógeno y 31 toneladas de hidrocarburos, según la BBC.

Después, en 1985, las cosas empeoraron. Se registraron desprendimientos de laderas que dañaron las murallas y, como había petróleo, hubo un derrame que llegó hasta las viviendas y las incendió.

Tras esto, un equipo de investigadores japoneses viajó a Brasil para elaborar mapas de riesgo con los que se pudieran evitar nuevos desastres y prevenir las inundaciones, reconocidas como las principales amenazas, además de recuperar la selva.

Además, se les exigió a las industrias que construyeran plantas purificadoras de agua y que instalaran filtros en todas sus chimeneas. Aunque puede parecer poco, el efecto es notable: la contaminación atmosférica ha disminuido un 90%.

Cheonggyecheon: una alcantarilla que se convirtió en parque (Corea del Sur)


© Lets Book | Flickr.

Al ver la foto de arriba, resulta imposible creer que en el mismo lugar existió una autopista. ¿Cómo? ¿Entonces el río es artificial?

¡El río siempre estuvo! Lo que pasa es que en la década del 60, este curso de agua atravesaba 5,8 kilómetros de la ciudad, pero se convirtió en una alcantarilla abierta para los campamentos informales que se levantaron en su entorno.

Después, en los 70s, este cauce fue cubierto con hormigón para construir la autopista. Pero, en los años 80s, fue visto como el responsable de la contaminación atmosférica que afectaba a la ciudad. ¿El final de esta historia?

¡Uno muy feliz! En 2003, la autopista finalmente se demolió y en 2005 el lugar abrió como un nuevo espacio público que recuperaba el río, el que incluso se estaba secando bajo tierra. Para eso, construyeron estaciones de bombeo que limpiaban el agua y la sacaban desde el río Han para llevarla al río Cheonggyecheon.

Los resultados que el proyecto trajo consigo, hicieron que rápidamente se convirtiera en un ejemplo de regeneración urbana: mejoró la calidad del aire, pasando de 74 a 48 microgramos por metro cúbico, la temperatura se redujo 5ºC y la velocidad del viento subió un 50%, mejorando las condiciones de ventilación.


Fuente: ONU Habitat

Además, solo en los tres primeros años de su apertura, fue visitado por 70 millones de personas, sumado a que subieron las ventas del comercio, más gente optó por desplazarse a pie y las especies de aves, peces y vegetación, pasaron de 100 a más de 800.

Claramente, este proyecto hizo posible recuperar la calidad del agua y dejar atrás la nube tóxica que estaba afectando a los miles de habitantes de la capital surcoreana.

Parque Louise McKinney en Edmonton: un basural convertido en una enorme red de senderos

Relajarse en lo que antes era un relleno sanitario, parece una mala idea, pero es lo que muchos hacen en este parque público construido en el centro de Edmonton, la sexta ciudad más poblada de Canadá.


© iqremix | Flickr

La recuperación de 12,9 hectáreas frente al río Saskatchewan, comenzó en el año 2000 con la idea de frenar la contaminación que la basura estaba generado en el agua y en los más de 20 parques que están al sur de la ciudad. ¿Cómo se hizo posible?

Con el diseño de un plan maestro a largo plazo que consideraba la limpieza profunda del terreno y la posterior construcción de cinco espacios públicos, Canadá se trazó un objetivo: darle a los habitantes un río sin barreras (ni desechos, claro).

Para esto, se construyó una red de senderos que sirven como una puerta de entrada a los parques urbanos del sur, un muelle público desde donde se realizan paseos en botes y kayaks, una ruta sobre educación ambiental para conocer la flora y fauna del lugar, un jardín chino y un largo etcétera.


© Kurt Bauschardt | Flickr

Incluso, en 2008 fue reconocido por la Sociedad Canadiense de Arquitectos del Paisaje, por haber creado un espacio de legado cultural y recreativo para los habitantes.


© Kurt Bauschardt | Flickr.

¡Ah! Y más encima en invierno habilitan una pista elevada de patinaje sobre hielo para diversos campeonatos. ¿Faltan motivos para reconocerlo como un parque que le ganó a la contaminación?

¿Conoces otros lugares con planes exitosos de descontaminación?