Imagen: César Mejías

La isla perdida en Magallanes que tiene fascinados a los científicos y postula a Patrimonio Mundial Natural de la Unesco

Una isla única en la parte más austral de nuestro país, con una geología virgen que data de los tiempos más primitivos de nuestro planeta, podría convertirse próximamente en el primer Patrimonio Natural Mundial de Chile.

Por Maria Paz Larrondo | 2019-04-12 | 17:00
Tags | patrimonio natural, unesco, patagonia, isla madre de dios, magallanes
“La Isla Madre de Dios es una maravilla, es espectacular. La piedra caliza que allí encontramos no está en ninguna otra parte del mundo”. (Bernard Tourte, presidente de Centre Terre y líder de las expediciones en Madre de Dios)

Una isla completamente inhóspita de una extensión de 116.403 hectáreas en la Patagonia, casi inexplorada por el hombre, con relieves blancos, esculpidos por la lluvia, el frío y el viento. Cada cerro y valle la hacen muy irregular, con piedras resbalosas y afiladas, pero un paraíso geológico único escondido en el mapa.

Así es la isla Madre de Dios, ubicada en la Región de Magallanes, que Chile está postulando ante la Unesco para ser Patrimonio Mundial Natural. El ministro de Bienes Nacionales, Felipe Ward, dijo a El Definido que se encuentran en la etapa final, junto a Cancillería, para la entrega de los documentos que permitan su postulación.

Preservemos la isla en “su estado más natural”

“Si bien ha habido varios intentos en oportunidades anteriores, a fines del 2018 se revisó un formulario que ya había sido llenado anteriormente, lo actualizamos y en febrero se envió a Relaciones Exteriores”, nos dijo el Ministro Ward. En el caso de que se apruebe, sería el primer Patrimonio en nuestro país de este tipo, lo que podría acarrearle más recursos para su protección y posicionamiento como atractivo turístico. 

Además, el ministro señaló que “la preservación de la isla en su estado más natural, es central para todos los chilenos”.

La isla cumple con todo lo que debe tener un Patrimonio Natural Mundial: por ejemplo, hay piedra caliza en su estado más puro y con formaciones nunca antes vistas por los científicos que la han visitado; la caverna más profunda existente en Chile, con más de 3,5 kilómetros; y flora en su estado más prístino. También hay bosques, acantilados, lagos y ríos, todos con poco o nada de intervención humana”, dijo el Ministro Ward a El Definido.

Este lugar en 2007 fue declarado Bien Nacional Protegido, para conservar las formaciones kársticas de las cavernas, es decir los relieves formados por las piedras calizas debido a la acción de aguas lluvias, los restos arqueológicos y las pinturas rupestres del pueblo Kawésqar. Pero hoy, ¡aspira a más!


Karst de la Isla Madre de Dios/ Sociedad Geológica

El aislamiento y los vestigios del pasado

Madre de Dios es la mayor de un archipiélago compuesto por 54 islas, que suman más de 116 mil hectáreas que pertenecen al fisco, ubicadas a 150 kilómetros al oeste de Puerto Natales, en la Región de Magallanes. No por nada la llaman la “Isla Imposible”, pues además de la intensa lluvia casi diaria, cuenta con vientos que alcanzan los 200 kilómetros por hora y una irregular geografía que hace muy difícil el asentamiento en el lugar.


Ubicación Isla Madre de Dios/ wkndheroes

Para llegar a este lugar extremo, se debe partir desde a Puerto Natales y desde ahí zarpar en barco. Son aproximádamente 22 horas de navegación por canales y fiordos. Sin embargo, todo depende del clima. Muchas veces este impide que las embarcaciones puedan cruzar; el Canal Concepción es uno de los más complicados en el camino a Madre de Dios. Aunque no todo es tan difícil, el camino trae algunas sorpresas y se pueden ver lobos de mar, pingüinos e incluso algunas ballenas.

Este archipiélago fue habitado hace unos 6.000 años por los kawésqar, indígenas nómades que recorrían en sus canoas los canales y fiordos de esta parte de la Patagonia chilena.

La civilización ha dejado huellas por toda la isla, como pinturas rupestres en las cuevas, sepulturas colectivas milenarias en las grutas, osamentas humanas de hace 4.500 años y restos arqueológicos. Todo esto es testimonio de los secretos que esconde en sus cavernas y da cuenta del enorme valor del sitio como espacio simbólico de los pueblos canoeros.

Desafiando las leyes de la naturaleza

Impresionantes y grandes cavidades, profundas grietas e increíbles “glaciares” de mármol, se encuentran en el paisaje de esta belleza natural. Esta geografía lo hace un lugar peligroso y difícil de acceder.

Examinar este lugar sirve para entender un poco mejor cómo ha evolucionado el clima en el pasado, y así poder comprender mejor cómo la vegetación podría adaptarse al cambio climático que estamos viviendo.

En Madre de Dios se puede estudiar el clima primitivo, ya que tiene condiciones que se asemejan a los inicios del planeta, con pinceladas apocalípticas a causa de lo dramático del paisaje. Un día completamente despejado y sin viento es un milagro, que se estima no ocurre más de una semana al año. El clima cambia muy rápido, por lo que en minutos te puedes quedar atrapado por días indefinidos.

Este archipiélago tiene condiciones naturales excepcionales, que han permitido el desarrollo de procesos ecológicos y biológicos únicos después del derretimiento y retroceso de los glaciares colindantes, hace aproximadamente 12.000 años. Los procesos de evolución y adaptación a un ambiente insular extremo, se notan. Por ejemplo, hay un bosque magallánico prístino y único, desarrollado sobre piedra caliza y uno de los últimos bosques primarios o vírgenes del planeta, es decir que nunca ha sido influido ni explotado por el hombre ni sus actividades.


Bosque Isla Madre de Dios/ Outdoors

La Isla desafía las leyes de la naturaleza y hospeda lo poco probable. Sus cavernas, canales y acantilados, encierran misterio. Este santuario natural se posiciona sobre restos de corales que solamente se dan en zonas tropicales y en su interior se cruzan laberintos de cavernas de mármol.

De hecho, se señala que en esta zona se habría registrado un quiebre geológico que relacionado al origen del planeta, y que por ello habrían llegado a esta latitud estos arrecifes de coral, propios de zonas templadas.

Piedra caliza única en el mundo

La vegetación es exuberante y salvaje, totalmente virgen. Los intensos vientos han moldeado su casco de piedra caliza que se disuelve con agua, dando forma a escarpadas cimas y montañas únicas. Todo esto atrae llamativamente a antropólogos, geólogos y paleólogos.

Incluso, se han encontrado con “cometas de roca”, fenómeno nunca antes visto. Son piedras de una formación distinta a la caliza y que sirven de obstáculo a la lluvia y el viento, por lo que detrás de ellas la caliza no se disuelve tan rápido al estar protegida, generando así una especie de cola. También se han encontrado cuevas con marcas que dan cuenta de las variaciones del nivel del mar en distintas eras.


Cometas de roca/ Patagonia Tips

Centre Terre, una agrupación que reúne a científicos del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS) de Francia, de universidades nacionales e internacionales, además de deportistas, lleva realizando expediciones para estudiar la isla desde 1995.

Bernard Tourte, presidente de la agrupación y líder de las expediciones en Madre de Dios, comentó este año, “la Isla Madre de Dios es una maravilla, es espectacular. La piedra caliza que allí encontramos no está en ninguna otra parte del mundo. He explorado muchos países y nunca he visto una caliza tan pura ni formaciones tan espectaculares como las que son únicas de Madre de Dios”.

La más reciente expedición del grupo Última Patagonia 2019, terminó a principios de este año y contó con la presencia de 30 científicos de Francia, Chile, Suecia, España y Portugal. Entre los hitos concretados durante la exploración, fue encontrada la cavidad o caverna antes mencionada, la más profunda de Chile, con más de 3,5 km. Para los científicos esta Isla es un verdadero laboratorio al aire libre, con una biodiversidad impresionante.

El geógrafo, Franz Kroeger, también fue al Archipiélago y lo resume como “una experiencia sublime”. Cuenta que el clima es lo que dificulta el viaje, de hecho demoraron tres noches y cuatro días en llegar desde Puerto Natales en barco. En el camino, debieron entender las corrientes marinas y las mareas, de vez en cuando atracando en alguna costa rocosa para obtener agua fresca o por alguna falla, con el peligro de quedar a la deriva. A pesar de todo, dijo que de todas maneras valió la pena.


Científico en la isla/ Chile es tuyo

¿Puedo conocerla?

Si te estás preguntando si es posible visitar este increíble lugar, el ministro Ward nos comentó que “por ahora, dado el equipamiento que existe en la isla, solo está abierta a expediciones científicas. Moverse en el lugar es muy complicado, porque los bosques son muy cerrados, llueve durante la mayor parte del año y a veces se desatan fuertes ráfagas de viento”. Sin embargo, esperamos que a futuro esto sea posible con buena preparación y equipamiento.

Accidentada geografía, vegetación, fauna y condiciones climáticas patagónicas, se conjugan en este entorno único y prácticamente virgen del sur de Chile. Este lugar corresponde a la última frontera rocosa del país, su silencio y soledad en sus costas acantiladas, lo demuestran.

Esperamos que este único y extraordinario lugar se convierta próximamente en Patrimonio Natural de la Unesco, para poder contar con una protección adecuada para un paisaje del que deberíamos sentirnos orgullosos.

¿Te gustaría conocer la Isla Madre de Dios?