Imagen: Gojko Franulic

Transforma tu basura orgánica en un recurso valioso

El compostaje permite transformar los vegetales, frutas y otros residuos orgánicos que produces, en valioso abono para plantas. Todo, en un proceso sencillo, natural y gratuito. Si no lo estás haciendo, estás tirando plata a la basura.

Tags | compost, basura, tierra de hojas, reciclaje, biodegradación, medio ambiente, humus

Cada chileno produce un poco más de 1 kilo de basura al día, según el informe del Ministerio de Medio Ambiente en 2011. Si se saca la cuenta, en un año, producimos más de 380 kilos de desechos cada uno, es decir, más de 6 millones de toneladas de basura a nivel nacional, sin contar residuos industriales, que suman otros 10 millones. De todos los residuos domiciliarios, aproximadamente un 48% corresponde a materia orgánica

Chile lidera en producción de basura en América Latina, lo que significa un daño ambiental importante para nuestro país, porque también está entre los que menos reciclan, con apenas un 10% del total de desechos.

Por otro lado, buena parte de la tierra de hojas que se comercializa en nuestro país, rica en nutrientes para las plantas, se extrae del suelo de bosques y cerros de manera ilegal, provocando daños a la flora nativa, que pierde su abono natural y se ve afectada por erosión de las tierras. 

Sin embargo, ambos problemas podrían revertirse si aplicáramos un simple proceso natural que transforma nuestra basura orgánica en abono natural: El Compostaje.

El compostaje es la descomposición de materiales orgánicos, como frutas, verduras, pastos y hojas, de forma natural, sin requerir consumo de energía y, contrario a lo que podría pensarse, sin generar malos olores. El proceso es tan sencillo, que cualquiera puede realizarlo en su propia casa y obtener como resultado el compost; tierra rica en materia orgánica y lista para ser ocupada como abono natural. 

El proceso de biodegradación tarda aproximadamente un año para dar el primer lote de compost, pero a partir de allí, se puede seguir extrayendo cada tres o cuatro de meses, siempre que se siga incorporando más residuos al proceso. También existen técnicas para acelerar el proceso.

Cómo hago compostaje casero

Hay diversas técnicas para fabricar compost (en pilas, rejillas, tambores, cajas y composteras), pero todas siguen el mismo proceso: Acumular capas de desechos orgánicos húmedos y secos, cuna sobre otra, hasta que se biodegradan.


Para lograrlo de forma correcta, tiene que haber un equilibrio entre humedad  y aire, para eso lo primero hay que saber separar entre desechos húmedos - o verdes - y desechos secos. La idea es siempre equilibrar estos dos materiales para que el compost sea perfecto. Acá te damos ejemplos de cuáles son los húmedos y cuáles los secos, según la lista entregada en Compost Chile.

  • Desecho verde de cocina: Fruta, verdura, granos de café, interior de bolsas de té, hierbas mate.
  • Desechos secos de cocina: Pan añejo, servilletas y toalla nova de papel absorbente, cartón picado o papel de diario picado.
  • Desechos de jardín verdes: Hojas frescas, flores, vegetales, recortes de plantas, pasto.
  • Desechos de jardín secos: hojas secas, ramitas pequeñas, astillas, hierbas secas, aserrín.
  • Lo que queda completamente descartado, son las carnes.

La idea es que cada vez que pongas en la compostera material húmedo o verde, encima poner una capa de desechos secos, así se tendrá siempre un equilibrio entre ambos materiales y la humedad del compost estará equilibrada.

Si la humedad es mayor a la necesaria, los materiales de la compostera se pudrirán y emitirán mal olor. Al contrario, si la mezcla está muy seca, el compost jamás se hará porque el proceso de compostaje no podrá iniciarse. 

Por eso es importante la mezcla de materiales húmedos y luego materiales secos. Para saber si está correcto, toma un puñado de compost; éste debe estar húmedo al tacto pero jamás puede chorrear agua. Si el compost está muy mojado, puede agregarle materiales secos, como hojas o papel de diario en trozos pequeños, los que ayudarán y se harán parte del compost. 

Así mismo, si la mezcla está seca, se tiene que rociar agua por encima y luego revolver un poco.

Mantener aireado el compost

Tal como el agua, el aire es muy importante para el correcto proceso de compostaje. Para esto debes revolver la mezcla con una palo o varilla, al momento de arrojar nuevos materiales orgánicos. Cuando recién inició el compostaje, revuelva cada dos o tres días, luego puede hacerlo una vez a la semana.

Compost rápido

Según el Manual de Compostaje Casero del ministerio, para lograr un proceso rápido de compost - que esté listo en 3 o 4 meses - debes cortar todo el material en pedazos muy pequeños, de menos de 5 centímetros y revolver la mezcla dos o tres veces por semana. Además, es importante tener claro que si se agregan materiales nuevos, el proceso se retrasará y si lo que buscas es un compost rápido, lo mejor es no echarle más materiales a la mezcla.

Tipos de composteras

Montón de compost: Esta forma es fácil. Debes juntar todos los materiales en una pila, siempre pensando en las capas de desechos secos y húmedos. Mézclalos y dejarlo ordenados en un montón para después taparlo con algo que no se vaya humedecer fácilmente, como un plástico (bolsa de basura, por ejemplo). 

Composteras de rejilla: Este tipo de compostera es mejor para desechos de cocina, los cuales serán más pequeños. Se necesita una rejilla de aproximadamente 3,5 metros de largo por un metro de alto, según el Manual de Compostaje Casero publicado por el Ministerio del Medio Ambiente. Tienes que unir los extremos para que te quede la forma de un cilindro; esta compostera necesita contacto con la tierra por lo que no es necesario que tenga base.

Cuando eso esté listo y la tengas en el jardín, toma los materiales y deposítalos dentro de la compostera, también según las capas de desechos secos y húmedos.

Tambores plásticos: El tamaño del tambor que utilices depende exclusivamente de ti y de la cantidad de compost que harás. Cualquiera sea el que elijas, debes perforar el tambor o basurero de plástico, con hoyos de mínimo un centímetro de diámetro. Haz entre 20 y 50 hoyos, dependiendo del tamaño de tu compostera. Como esta no estará en contacto directo con la tierra, debes agregar unos puñados de compost o tierra del jardín para que se inicie más rápido el proceso de compostaje.

Compostera cúbica: Se puede hacer con ladrillos o madera, pero de cualquier forma tiene que tener lados libres para que se pueda entrar el aire.  También debe tener un tipo de puerta por abajo para que sea fácil de retirar el compost listo al fondo.

¿Puedo comprar una compostera ya hecha?


Si las manualidades no son lo tuyo, no es necesario que hagas una, puedes comprarla. En la tienda Ecobío, tienen una sección de compostaje con seis tipos distintos, además del bastón aireador para la mezcla. También está Compostera.cl, la tienda online donde podrás encontrar una variedad de productos para empezar tu compostaje y, por supuesto, también puedes encontrar una compostera en cualquier tienda que tenga sección de materiales para el jardín. 

No tengo jardín ¿cómo lo hago?

Para hacer el compostaje es necesario el jardín porque la mezcla debe estar en contacto con la tierra para un correcto proceso. Sin embargo, si no tienes jardín donde poder poner tu compostera, entonces la solución para eliminar todo ese desecho orgánico es otra: vermicompostaje o lumbricultura.

Esto es casi lo mismo que el compostaje, pero tiene un pequeña gran diferencia: como no está en contacto con la tierra, se utilizan lombrices para poder obtener el compost. Lo ideal de esto, es que puede hacerse en cualquier casa y con los desechos domésticos, siempre que estén frescos y sin aliños. Si cocinaste, por ejemplo, un zapallo italiano y no te lo terminaste, no deberías ponerlo en el recipiente, porque lo más probable es que contenga aceite.

Para el vermicompostaje puedes comprar el recipiente en cualquiera de los lugares que ya nombramos, dependiendo del espacio que tengas. 

La lombriz que trabaja en este proceso es capaz de consumir, diariamente, el equivalente a su propio peso. La especie que más se utiliza es la Lombriz roja californiana y es ideal para un proceso rápido. El producto que finalmente se obtiene, aunque tiene las mismas características y beneficios del compost, se llama humus.

Aprovecha los beneficios del compostaje y del vermicompostaje, así ayudarás con la reducción de basura que produces y tendrás un excelente abono para tu patio de una forma sencilla y natural.