Imagen: Gojko Franulic

"Me hice vegano" Cómo sobrevivir en un mundo carnívoro

Ser vegano no es nada fácil. Más que una dieta, es una filosofía y un estilo de vida, con fieles seguidores y arduos detractores que no logran comprender las razones detrás de esta “antinatural” decisión. Seguimos la vida de un joven que recién comienza este camino.

Por Claudia Nazzal | 2014-10-16 | 15:30
Tags | vegetariano, vegano, vegeterianismo, salud, comida, alimentación, dieta, sana

Ocho meses atrás Gabriel era un joven de 22 años, común y corriente, que le gustaba disfrutar de la buena comida y de asados con los amigos. Probaba de todo y no le daba miedo experimentar con las recetas, por lo que hace unos de meses atrás sorprendió a todos sus familiares y amigos tomando la decisión de convertirse en vegano y dejar fuera todos los productos animales de su dieta.

“Me acuerdo que lo primero que todos me preguntaban si me había vuelto loco y si me iba a poner extremista y a molestar a todo el mundo por comer carne… obviamente mi respuesta fue ¡No! Eso es una caricatura y no es algo que se tome a la ligera, sobre todo porque tengo muy claro que no puedo hacer que el mundo siga mi línea, sino que soy yo el que debe adaptarse.” Cuenta Gabriel. “Otros también me preguntaron por qué vegano y no vegetariano. Y el tema es que en los criaderos también hay maltrato a los animales.”

La diferencia entre ser vegetariano y vegano, es que los vegetarianos sí comen productos de origen animal, dejando fuera de su dieta sólo las carnes, mientras que los veganos eliminan todo alimento de origen animal, incluyendo lácteos, huevos y otros.

1. La adaptación social

Si bien, el proceso de adaptación, tanto para él como su familia ha sido bastante duro, lo más difícil del camino es partir y aceptar la decisión que tomaste. “Partí este camino luego de quedar choqueado con un reportaje sobre las faenadoras y el maltrato animal de los mataderos. Esto me llevó a tomar consciencia sobre el origen de los alimentos que estaba ingiriendo y a llegar a esta decisión… tanto para mí, como para mi familia fue increíblemente duro llevar esto. Para mi familia, obviamente el hecho de que tenían que preocuparse de tener variedad de comida para mí y que esta, además, fuera contundente en proteínas y en sabor. Para mí, por otro lado, fue renunciar a ciertos alimentos que amaba comer, como la nutella… ya que los antojos están y también las tentaciones.”

Entre las formas que encontró para adaptarse y no alejarse de su círculo de amistades, fue siempre ir a los asados y juntas con su comida bajo el brazo. “Es súper difícil, sobre todo los primeros meses, ya que nadie lo tiene presente en el momento ni recuerda que ya no como carne, sino que recién cuando me ofrecen comida se acuerdan. Debo admitir que ha sido medio incómodo, pero soy fiel a mis ideales.”

2. Cómo conseguir los nutrientes de la carne

Muchos detractores del veganismo usan el argumento científico para validar su posición. Argumento que tiene bastante sustento, si se toma en cuenta que muchas de las vitaminas y proteínas que necesitamos para vivir provienen de los productos animales. De acuerdo a la nutrióloga de la Clínica Las Condes, Verónica Álvarez, la dieta vegana es peligrosa ya que, mal llevada, trae problemas graves por la falta de proteínas, vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales, como B12, el calcio, fósforo, y vitamina D. Por lo que si se quiere seguir este tipo de dieta, es vital su reemplazo, incluso con pastillas, explica.

Como estudiante de medicina, Gabriel tiene muy claro este punto y conoce de primera fuente los daños que esta dieta, mal llevada, podría hacerle a su cuerpo y a su salud, por lo que tomó cartas en el asunto y asistió al nutriólogo.

“Fue muy extraño, porque justo estoy pasando en clases el tema de la nutrición y cómo esta afecta a nuestro cuerpo. Pero no quise renunciar a mi decisión, por lo que decidí pedir ayuda experta para poder obtener los nutrientes que me faltaban… estoy dispuesto a todo, incluso a pastillas si es necesario.” Cuenta.

Entre los datos que obtuvo Gabriel para potenciar su dieta, estuvieron:

  • ·Calcio: Sabemos que la principal fuente de calcio viene de los lácteos, pero tienen un reemplazo vegetal. “Lo primero que me dijo el nutriólogo fue aumentar la leche de soya y el tofu en mi dieta, y que me fijara bien que esta estuviera fortificada. Pero también me dio el dato que las semillas de sésamo y de chía tienen una buena cantidad de calcio por lo que se las pongo a todas mis comidas.
  • ·Hierro: si bien hay vegetales que aportan este nutriente, el que proviene de animales tiene mejor absorción. Pero si se eligen los vegetales correctos es posible obtener lo necesario. El Chocolate amargo con alto porcentaje de cacao, las semillas de calabaza y de sésamo contienen entre 15 y 17mg de hierro por porción de 100 gramos.
  • ·Vitamina B12: Este fue el punto más difícil para Gabriel y donde tuvo recurrir a suplementos, ya que esta proteína solo se encuentra en las carnes, pues solo los microorganismos pueden sintetizarla. “Lo que me recomendaron fue la levadura fortificada Red Star Brand T6635 que la pueden encontrar en los distribudores veganos o tomar pastillas que la contengan. Mi nutriólogo me dio las pastillas, ya que me dijo que era lo más fácil de encontrar. “

De acuerdo a la doctora Álvarez, estos son buenos datos pero que no necesariamente aportaran la cantidad necesaria para que el cuerpo funcione, por lo que recomienda a la gente que sigue este tipo de dieta visitar regularmente a su doctor y hacerse examenes periodicamente.

3. Encontrando dónde comer en Santiago

Al igual que Gabriel, el veganismo en Chile es algo que recién se está comenzando a establecer, por lo que no son muchas las picadas que se pueden encontrar. “Igual tengo un par de datos interesantes y aunque principalmente cocino en mi casa”. Uno de estos datos es el Vegan bunker que queda en Santiago centro (Av. Blanco Encalada 2479). Se autodominan un refugio para veganos y tienen almuerzos y sandwiches para servir y llevar. “Y más cerca de mi casa está el Vop Café Bistró que está en Las condes, (Augusto Leguía norte 216)donde voy a comprar de vez en cuando postres y pasteles ricos”

Otras buenas opciones, según el portal Biut.cl, en Santiago son:

El Naturista, que cuenta con tres locales, dos que quedan en Santiago Centro (Moneda 846 y Paseo Huerfanos 1046) y un tercero en Vitacura (Avda. Vitacura 2751)

Para los más gourmet, el restaurante Quinoa en Luis Pasteur 5393, Vitacura que se especializa en este cereal para todas sus creaciones, además cuenta con una panadería abierta todo el día.

Y además si quieres aprender a cocinar ricas recetas puedes ir al Él árbol, ubicado en Huelén 74, Providencia,que se caracteriza por sus productos organicos y sus platos outdoor, para que vivas una experiencia en conexión con el medioambiente.

Otro dato bastante conocido en corazón de Ñuñoa, y donde también hacen clases de yoga es La Fraternal café restaurant vegetariano y emporio orgánico. Ofrecen menús de almuerzo y también una gran variedad en repostería. Ubicado en Holanda 3362, Nuñoa.

En el centro está Verde que te quiero verde, en donde se caracterizan por elaborar platos siempre distintos, con ingredientes de la temporada y con sabes artesanales únicos. Ubicado en Huérfanos, 3020.

¿Podrías llevar una dieta vegana? ¿Conoces más datos de comida vegana en tu ciudad?