MAFI.tv - Un collage de Chile en microdocumentales

Christopher Murray, uno de los fundadores y Director General del proyecto MAFI.tv cuenta cómo ha sido trabajar en el proyecto y de los planes a futuro del equipo, que incluyen un taller de formación audiovisual.

Por Felipe Gajardo @fegajardo | 2013-05-23 | 10:50
Tags | audiovisual, cultura, Chile, actualidad, videos, multimedia, MAFI
"Chile es un país profundamente contradictorio en cuanto a lo que dice y lo que es"

MAFI.tv es una plataforma web, fruto del trabajo de cuatro realizadores audiovisuales (Christopher Murray, Antonio Luco, Pablo Carrera e Ignacio Rojas) que reúne piezas documentales acerca de Chile. Los trabajos tienen un formato sencillo, de duración breve y de encuadre fijo, que buscan formar un mapa fílmico de la contingencia y la cotidianidad nacional.

Desde la distancia del observador, algunas filmaciones presentan escenas dramáticas mientras otras transmiten absoluta paz; unas muestran escenas cotidianas mientras otras rayan en lo freak: Un grupo de gallinas carnívoras, protestas callejeras, niños playeando junto a una termoeléctrica, un rebaño de cabras mirando a la cámara, las reacciones del público durante un partido de fútbol o una sala de hospital en pleno procedimiento quirúrgico, son sólo algunas de las tomas que uno encuentra navegando por el sitio, de diseño sobrio y amigable. 

A continuación, una breve entrevista a Christopher Murray, uno de los fundadores del proyecto, respecto del trabajo que han realizado.

¿Cómo nace la idea del proyecto?

El proyecto MAFI nace de la idea de poder crear contenidos cinematográficos que pudieran pensarse más allá de la sala de cine y que se pudieran conectar con la audiencia de una manera más dinámica, poniendo por delante el valor de la imagen. Es un proyecto para reflexionar con imágenes sobre la realidad del país.

¿Cuáles son sus objetivos?

El objetivo del proyecto es generar un espacio de encuentro a través del cual podamos hablar sobre lo que sucede en Chile. También buscamos ampliar las barreras de los límites del lenguaje audiovisual tratando de explorar otras plataformas. Asimismo, buscamos crear una red de realizadores a lo largo del país que permita compartir miradas en un mismo proyecto.

¿Cómo se financia el proyecto?

En primera instancia es financiado través del Fondo de Fomento Audiovisual (2011) que fue lo que le dio el arranque. También se financia en base al aporte colaborativo de personas que voluntariamente trabajan para el proyecto.

¿Cómo es el trabajo a diario?

Mafi tiene un equipo de trabajo fijo que constantemente está en contacto con la red de personas que colaboran en distintas áreas, no solamente en realización sino también en investigación, producción, dirección de fotografía, sonido, etc. El proyecto a diario se basa en el diálogo entre las distintas disciplinas y distintos talentos.

Personas que no participan del proyecto, ¿pueden colaborar con material audiovisual?

Es un proyecto abierto a recibir colaboradores. Lo que más buscamos es que esos colaboradores tengan una proyección en el tiempo para armar comunidad. Por lo tanto más que colaboraciones esporádicas nos interesa formar un vínculo con la gente que quiera participar en las distintas áreas.

Ustedes trabajan con un formato particular. Poca duración, encuadre fijo… ¿por qué si inclinaron por este estilo?

Nos parece que es un formato que habla de los elementos más esenciales del lenguaje audiovisual, es decir, trabaja en base a la composición, a la calidad de la observación y en base al sonido. Nos parece bueno poner a la observación como el valor principal de nuestros contenidos. Por eso usamos planos que invitan a mirar, invitan al espectador a recorrer con su mirada el plano, invita a interpretar. Por otro lado, por su breve duración es compartible y permite masificar el contenido sin perder calidad.

¿Qué has aprendido de Chile con el trabajo en MAFI?

Me llama la atención que Chile es un país profundamente contradictorio en cuanto a lo que dice y lo que es, a como se vive y a como se distribuyen los espacios urbanos. Yo creo que MAFI muestra como esos contrastes conviven en una sociedad. Esta es una visión personal y la doy como colaborador del proyecto, entendiendo que acá puede haber otras lecturas.

¿Con qué clase de problemas se han encontrado para realizar el proyecto?

De manera muy sorpresiva el proyecto ha entregado muy pocas dificultades o barreras porque es una idea que abre muchas puertas y que ha cumplido con creces nuestras expectativas. Queríamos armar un proyecto acotado pero lentamente nos hemos dado cuenta que ha gustado no solo acá sino también en el extranjero. Hemos notado lo mucho que ha crecido y eso nos parece muy gratificante. Si tuviese que mencionar una dificultad, esta es la de hacer sustentable un proyecto que en cierta medida tiene un fin social y cultural. En Chile muchas veces es complejo darle proyección a ideas cuyo motor principal no está en generar utilidades, sino en contribuir a la comunidad, en este caso, a través de un espacio para reflexionar sobre nuestra realidad.

¿Qué es lo mejor de trabajar en MAFI?

El trabajo colaborativo y como de esta forma de trabajo se puede llegar a resultados que exceden con creces lo que una sola persona podría hacer. Esa es una gran virtud del proyecto. Esto mismo ha generado que gente se acerque y quiera participar de este espacio.

¿Qué se viene ahora para el proyecto?

El trabajo de MAFI hemos tenido la posibilidad de mostrarlo en festivales de Amsterdam, Paris, Colombia y ahora a principios de junio estaremos en México. Además, ahora estamos lanzando un taller de cine documental dictado por lo que hemos llamado la “Escuela MAFI”, que en el fondo es tomar el concepto MAFI y transformarlo en un taller de formación audiovisual y lo haremos en conjunto con el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y la Universidad Católica. Se hará en julio (vacaciones de invierno) y está enfocado a los jóvenes de 15 a 18 años. Esta es una invitación a aprender a mirar, a detenerse a observar y dejar que la realidad te diga cosas. Este acto creemos que es fundamental para las personas que quieren dar los primeros pasos en el lenguaje audiovisual. 

La convocatoria está abierta hasta el 14 de junio y se pueden encontrar las bases en la página del Consejo de la Cultura.