Lo que hemos aprendido sobre alimentación con el elogiado programa ¿Qué Comes?

Las colaciones de los niños, el aliño cuando cocinamos, la once comida y el habito de comer más de lo que necesitamos. Estos son algunos de los temas que han abordado en el espacio conducido por la periodista Carola Fuentes.

Por Antonia Laborde @antonialaborde | 2015-03-23 | 13:02
Tags | Programa, Qué Comes, TVN, Carola Fuentes, hábitos alimenticios, dieta balanceada, comida chatarra, sal, niños

Los tres capítulos del programa de investigación ¿Qué Comes?, han dado que hablar. Tanto en las redes sociales como en las casas, graficado en un aumento gradual de audiencia, el nuevo espacio de TVN ha gustado al público. Lo más valorado ha sido el objetivo educativo que esconde en sus lúdicas graficas, entrevistas a expertos y experimentos alimenticios con gente común y corriente, de donde se han sacado buenas lecciones.

Para quienes no han visto el programa, identificamos los puntos principales que han sacado en limpio sobre nuestros hábitos a la hora (y deshora) de comer, los riesgos que se corren al no tomarnos en serio lo que nos ponemos en el plato y las recomendaciones que han entregado para portarnos bien en la mesa y así poder comernos el postre.

Capítulo 1 - Comida infantil y obesidad

La mitad de los niños que entran a primero básico en nuestro país, tienen exceso de peso. Corta. Los estamos alimentando mal desde muy temprana edad, dejándonos llevar por el consejo de que "es bueno que los niños coman de todo", pero ojo, que no es tan así. Las galletas, las bebidas y las papas fritas tienen sabores adictivos que mientras más tarde los conozcan, mejor.

Según se señala en el programa, los niños en nuestro país empiezan a engordar apenas dejan la leche materna a los seis meses y comienzan a recibir alimentación complementaria, y esto se exacerba cuando entran al jardín infantil y aparecen las colaciones.

Si un niño de 4 años tiene sobrepeso, las probabilidades que sea un adulto obeso son de 20%, si tiene sobrepeso a los 10 años, la probabilidad aumenta a 80%.

El problema no está solo en que en el futuro tendrá tendencia a enfermedades que alguien con una dieta balanceada no. También en el presente se vuelve un problema, ya que está comprobado que un alumno con sobrepeso tiene peor rendimiento académico que uno con peso acorde a su edad. Puede ser igual o más inteligente, pero le va a costar más.

Lo que recomiendan es estandarizar las colaciones. La mayoría de los niños lleva entre 3 y 10 colaciones al colegio, en las que figuran jugos, snacks salados, bebidas gaseosas, etc. Lo importante es la calidad de lo que ingieren, no la cantidad. El jugo de fruta tiene pulpa, pero no tiene fruta.

Otro punto a poner atención, es la porción de los platos. Tendemos a servirlos llenos, sea para el comensal que sea, independiente de su edad. Antes de los 10 años, se recomienda darle un plato de tallarines en un plato para ensalada y la ensalada en un plato grande. El estomago es un músculo, se achica, no es necesaria la cirugía dicen los expertos, sino lo hábitos. En vez de tres veces al día platos grandes, cinco veces, porciones medianas.

Por otro lado, recomiendan no asociar la comida chatarra a los premios. Si se portan bien, pueden jugar hasta más tarde a la pelota, o se les compra un libro, o ven una hora más de tele. Esto, tiene que estar alineado con el entorno. Que los abuelos no lleguen siempre con dulces para ellos y fijarse que en el jardín sea lo mismo.

Como casi toda la publicidad está centrada en comidas de altas grasas saturadas, las que hay que evitar, los doctores recomiendan explicarle al niño lo que es la publicidad, en vez de llegar y prohibirles comprar snacks por que "no es no".

Consejos finales: Llevar 3 colaciones al colegio basta, la fruta picada es más atractiva que la entera y cuando tengan sed, el agua es la que hidrata. Un menú de cumpleaños puede tener plátanos pintados con escritos, paletas de frutas, piñatas rellenas con mandarinas, nueces y juguetes. La sorpresa puede ser una maceta de condimentos, como menta, tomillo, albahaca.

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Capítulo 2 - La sal: adictos sin saberlo

Nueve de cada diez chilenos, come sal en exceso. En un inocente asado, podemos estar duplicando la ingesta diaria recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que plantea cinco gramos por día. El problema es que los alimentos procesados ya vienen con sal; de hecho, el 80% de la sal que consumimos, viene de ahí y no de nuestro salero.

Es un gusto adquirido. Se puede vivir sin aliñar con sal y no pasaría nada. Ah sí, se reduciría la cifra de que 1 de cada 8 muertes al año en Chile son directamente atribuibles al sobreconsumo de sal. Y es que cuando somos "muy salados", las paredes de las arterias se engruesan y si antes la sangre y el agua fluían sin problema, ese espesor hace que la circulación sea más difícil, exigiéndole más al corazón, lo que se silenciosamente, se vuelve un riesgo vital.

Ojo, que igual nuestro cuerpo necesita de la sal en pequeñas cantidades, porque controla la cantidad de agua que hay en nuestro organismo, ayuda a mantenerlo hidratado, a la relajación muscular y a trasmitir impulsos nerviosos, entre otras cosas. Pero una vez más, solo 5 gramos al día.

El problema con nuestra adicción a la sal, es el sodio. Este realza los sabores (ya sea de un producto salado o dulce), produciendo una liberación de las hormonas del placer, lo que nos hace querer comer más y finalmente ser adictos a ese tipo de productos. Si comiéramos productos sin sal, comeríamos menos.

Como los alimentos procesados son los que traen la mayoría del sodio dañino que consumimos, la tarea es de dos partes: la primera, de la industria alimenticia de reducir el sodio que le ponen a sus productos, y la segunda, de nosotros como consumidores de darnos el tiempo de comparar qué cereal tiene más y o menos sodio, lo mismo con el queso, mantequilla, juego, etc.

Los panaderos por ejemplo, se pusieron la camiseta. En cuatro años han reducido casi a la mitad los gramos de sodio que utilizan para hornear la clásica marraqueta.¿Ustedes lo habían notado? Ahora puede que su sabor sea menos intenso que hace años, pero nadie lo nota y está igual de crujiente en la mañana. Al ser cambios graduales, el habito del consumidor se adecúa y no es violento.

Con la nueva ley de etiquetado de alimentos, –que aun se discute si debiera tener un signo pare, o si se calculará por porción o por 100 gramos, entre otros puntos de debate–, el consumo debiera disminuir. En países de la Unión Europea prohibieron el uso del concepto de "sodio" en envases, reemplazándolo por "sal", el que se asocia de mucho mejor forma a hipertensión y problemas cardiovasculares. Según la cantidad que tenga el producto, el color de la alerta, siendo el rojo el más alto. En Inglaterra , se redujo de 9,5 a 8,1 los gramos consumidos y en Finlandia disminuyó 40% el consumo, logrando 80% menos de muertes por enfermedades cardiacas, según publicó el programa de TVN.

Consejos finales: Lo ideal es comer alimentos naturales como la fruta y verdura, que tienen sal pero son bajos en contenido de sodio. Puedes disminuir la sal y ocupar más pimienta en la cocina, o sustituirla por hiervas aromáticas. El potasio contrasta la sal, así que su consumo equilibra la balanza. Ojalá no añadir sal en los alimentos de los niños menores de dos años. Recuerden que es un hábito, así que mientras más tarde se conozca, menor la adicción.

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Capítulo 3 - La tentadora y criticada comida chatarra

Cada una hora, muere una persona de una enfermedad ligada al sobrepeso. La comida chatarra puede realmente ser un asunto de vida o muerte para ese más de 35% de chilenos con el colesterol alto y ese 50% de adultos son obesidad. A nivel general, en este tipo de índices ya no somos tan distintos a Estados Unidos y México, por lo que es la hora de ponerle un pare.

Hay algo indiscutible: la grasa hace que la comida sea más rica. De hecho, el 30% de lo que comemos debiera ser grasa, pero de la buena. Sí, hay grasa buena y grasa mala. La primera, se encuentra en los pescados, nueces, almendras, aceites de linaza y oliva, palta, zapallo, aceitunas. La segunda, se esconde o a veces no tanto, en las carnes, productos procesados, quesos grasos, papas fritas entre otros.

El problema de las grasas de origen animal es que tienen mucho colesterol o se convierten en colesterol. Esto también produce el ensanchamiento de las arterias, y a veces puede acumularse, rompiendo alguna pared y dejando libre todo el colesterol, tapando la arteria. El problema de esto, es que para cuando se desencadena un episodio por alto colesterol, ya es demasiado tarde.

Dentro de las grasas malas se encuentran las grasas trans, que en Chile, es lo único que está regulado, pero como tal, se cumple. No se pueden vender alimentos que tengan más del 2% de ese tipo de grasas y debe especificar en su rotulación que es libre de grasas trans.

Para evitar que el índice de colesterol siga subiendo en nuestros exámenes, recomiendan no comer grasas evidentes, restringir las que vienen de animales terrestres; sacarle la piel al pollo; evitar la comida chatarra y la mayonesa; comer huevo pero dentro de los platos, como en la tortilla, en el queque, en la quiche, etc.

Los expertos entrevistados en el programa aseguran que la once-comida, algo que practica la mayoría de los chilenos, es muy poco saludable. Primero, porque esto reemplaza la cena casera, que tiende a contener productos más naturales y sanos, y segundo, porque lo más común de encontrarse en una mesa a las 19:00 hrs. es bebidas gaseosas con pan, para ser acompañado de paté, mantequilla, margarina, manjar y queso. Luego de comer todo esto, el habito es ver tele e irse a dormir, no gastando nada de energía para quemar lo consumido.

Al final, todo se reduce a cuánto consumimos y cuántos gastamos. Está bien consumir grasa y azúcar, si luego la transformamos en energía para actividad física. Pero si consumimos más de lo que necesitamos, ahí empiezan los problemas.

Consejos finales: Planificar las comidas de la semana, idealmente dos. Así, puedes variar los ingredientes, no repetirte y comer más sano. Casi todo se puede congelar, así que los fines de semana, cuando hay tiempo, puede ser hasta una actividad familiar el elaborar los menú para el resto de los días.

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Este lunes, el programa que se transmite a partir de las 22:15, abordará el tema del azúcar, para quienes quieran seguir aprendiendo sobre cómo debiéramos comer hoy para evitar los problemas de salud de mañana.

¿Tu cómo te cuidas?