Imagen: César Mejías

El colegio que promueve la educación gratuita y de calidad para cualquier niño en Chile

Fuimos a conocer el colegio CREE Cerro Navia, inspirado en la exitosa red norteamericana de colegios KIPP, líder en contextos vulnerables, y conversamos con sus fundadores. ¿Cómo lograr educación de excelencia en sectores de escasos recursos? Aquí se los contamos.

Por Macarena Fernández | 2016-06-02 | 07:00
Tags | Educación, colegio, Cerro Navia, calidad y gratuidad, enseñanza, KIPP

¿Cómo lograr educación gratuita y de calidad? Esta es una pregunta que como chilenos nos venimos planteando desde la Revolución Pingüina el año 2006, cuando estudiantes secundarios se tomaron las calles de nuestro país y se movilizaron para exigir lo que apelaban como derecho: educación gratuita y de excelencia para todos los chilenos.

Ya van diez años de aquellas movilizaciones y Chile ha presentado ciertos avances en el tema, pero aún queda un largo camino por recorrer. Hay discusiones al respecto en cuanto a cómo implementar la gratuidad, si eliminar o no la selección de alumnos, si implementar o no la nueva carrera docente, entre otros temas; pero si en algo estamos todos de acuerdo es que la educación es el pilar de las oportunidades para el futuro de todos los niños y niñas.

Esta misma inquietud la tuvieron cuatro jóvenes profesionales, Juan Paulo Sánchez (Ingeniero Civil), Maximiliano Ortúzar (Filósofo), Juan Facundo Díaz (Ingeniero Civil) y Tomás Rivadeneira (Ingeniero Civil); quienes levantaron el primer colegio en Chile, inspirado y asesorado por el exitoso sistema educativo KIPP de Estados Unidos, en el que más del 83% de sus alumnos, todos de sectores vulnerables, logran entrar y egresar de la universidad (cuando el promedio de escuelas públicas de EE.UU equivale al 10%).

Se trata del nuevo colegio particular subvencionado, sin fines de lucro: el colegio CREE Cerro Navia que abrió sus puertas en marzo de este 2016 y que recibió a sus 23 profesores fundadores y a sus primeros 282 alumnos. ¿Lo increíble?Un colegio en que cada miembro de su equipo –desde los miembros del equipo directivo, hasta los profesores, pasando por el directorio y los auxiliares- están convencidos de que entregar educación de calidad es posible, independiente del contexto y harán lo posible por cumplir con ese propósito.Un colegio que espera que todos sus alumnos se conviertan en profesionales líderes el día de mañana. ¿Cómo? Potenciando principalmente sus habilidades blandas y fortaleciendo su carácter y personalidades.

¿De dónde surge la idea de un colegio como éste?

Max, Facundo, Juan Paulo y Tomás, tras egresar de sus carreras, decidieron compartir sus conocimientos a través de la docencia para ayudar a entregar las mismas oportunidades que ellos habían tenido al ser estudiantes. ¿Cómo y dónde? Haciendo clases durante dos años en los distintos colegios vulnerables de Chile a través de la Fundación Enseña Chile, (de la que hablamos en detalle en esta nota), la cual actualmente impacta a más de 30.000 estudiantes al año.

Después de terminar el primer período de docencia en Enseña Chile (2011), Max, Facundo y Tomás fueron seleccionados para continuar perfeccionándose en esta materia en un seminario de educación a la India, donde conocieron a Kiran Sethi y visitaron su colegio, el Riverside School de Ahmedabad, líder en educación, que los dejó impresionados.

"Encontramos que el nivel de empoderamiento de los alumnos, la felicidad y pertenencia con la que habitaban y presentaban su colegio, el nivel de las clases, lo comprometidos con la comunidad y la realidad social de su ciudad, eran realmente sorprendentes", nos cuenta Max Ortúzar, quien agrega que "por primera vez veía que un colegio que funcionaba realmente bien. Fuera de serie. Mucho mejor que cualquier colegio privado, público o subvencionado y pensamos qué ganas de que en Chile existiera un colegio así".

Esa fue la inspiración para hacer algo similar y levantar un colegio en Chile con gran nivel de educación y de calidad. Luego los contactaron de los colegios KIPP, la red de colegios charter líderes en educación pública de Estados Unidos, donde el 83% de los jóvenes llega a la universidad, y les ofrecieron formar parte de la fundación "The One World Network of School". Ésta asesora a colegios de Sudáfrica, Israel, México, India e Indonesia, inspirados en este exitoso sistema educativo que se basa en desarrollar altas habilidades académicas y en fortalecer el carácter de los alumnos para poder graduarse de las mejores universidades.

Max y Juan Paulo partieron a Estados Unidos a conocer los colegios KIPP, postularon al programa de fundación de directores y ambos quedaron seleccionados. Se formaron durante meses, período en el que escribieron su proyecto educativo bajo la asesoría KIPP para poder implementarlo por primera vez en Chile.

"Descubrimos que los colegios KIPP eran similares al que habíamos visto en India, pero en un contexto social distinto, mucho más vulnerable. En Estados Unidos, la mayoría de las familias de los colegios de este sistema, son familias de inmigrantes, afroamericanos que viven en guetos, con mucha discriminación, comunidades muy marginadas de la sociedad. Y los colegios tienen una mentalidad muy positiva, se preocupan no sólo de la formación académica, sino también de la formación del carácter. No sólo aprendían inglés o matemáticas sino que también se hacían cargo de los problemas de la sociedad y enfrentaban la vida con pasión y optimismo. Y el propósito es que los alumnos se gradúen de la universidad, no del colegio", nos cuenta Max.

Del dicho al hecho

Con la asesoría y el plan educativo ya formado, comenzaron a buscar personas que creyeran en el proyecto y que estuviesen dispuestos a financiarlo, asesorarlo y construirlo. Así, lograron motivar a varios empresarios, los que hoy forman parte del directorio del colegio; y consiguieron que el Servicio Nacional de Vivienda y Urbanismo (Serviu) les entregara un terreno de 7.000 metros cuadrados en comodato en la comuna de Cerro Navia.

Durante todo el 2015 construyeron la primera etapa del colegio que corresponde a la infraestructura de Prekinder hasta Cuarto Básico, y comenzaron a reclutar profesores de excelencia que quisieran involucrarse en el proyecto.

Max nos señala que "nos enfocamos en buscar excelentes profesores. Pusimos avisos en todas partes y entrevistamos a 1.500 profesores y de esos seleccionamos a 23, que fueron los que más cumplían con el perfil y que más creían en el proyecto".

Luego de un mes intenso de inducción a los profesores fundadores y después de sentar las bases del proyecto, las normas y métodos de trabajo con los alumnos; el equipo se dedicó a presentar el colegio a todas las juntas de vecinos de la comuna. Visitaron las ferias, las casas y así se llenaron de postulaciones. Posteriormente la selección de alumnos se hizo al azar por tómbola y así el 6 de marzo llegaron los 282 alumnos a sus clases: alumnos con necesidades especiales, con y sin problemas conductuales, alumnos que están dos años atrasados en su aprendizaje, alumnos al día. En síntesis, el colegio se inauguró con gran diversidad académica, por lo que el desafío es tremendo.

El desafío de lograr la excelencia académica y humana

Max nos cuenta que el objetivo es que de aquí a 10 años (año de egreso de la primera generación del colegio), todos los alumnos estén nivelados y logren sacar más de 600 puntos en la PSU y puedan elegir estudiar lo que ellos quieran.

¿Cómo lograr esto? A través de distintos enfoques, propios del método KIPP:

1. Fortaleza de carácter

Max nos cuenta que "no sacamos nada con que los alumnos lleguen a la universidad y en el primer año deserten, por lo que se requieren muchas habilidades que no son necesariamente académicas, tales como la perseverancia, la tolerancia a la frustración, el autocontrol, la pasión, etc. Enseñándoles desde chicos las habilidades blandas. Así, nos aseguramos de que a futuro tengan las herramientas para enfrentar cualquier tipo de desafío, y la vida de la mejor forma posible".

El colegio CREE cuenta con una Subdirectora de Cultura Escolar, Bernardita Amenábar, encargada de ver toda la parte de la formación del carácter, la implementación de valores. Y se trabaja en base a cuatro valores que significan las fortalezas del carácter: Amamos, Podemos, Perseveramos y Aprendemos. Todos los profesores tienen un doble objetivo en sus clases. Por un lado enseñar la materia y por otro los valores, incentivando a los alumnos a que las desarrollen constantemente.

"En el valor de amamos está el autocontrol, el respeto por uno mismo y los demás, la inteligencia social. En el podemos está el humor, la gratitud y el optimismo. En el perseveramos está la pasión y la perseverancia; y en el aprendemos está la curiosidad". Entonces los profesores tienen un objetivo doble en todas sus clases: enseñar la materia por un lado y por otro los valores, premiando a los alumnos desarrollen estas últimas", comenta Max.

2. La importancia del trabajo con la Comunidad

El trabajo directo con el entorno de la comuna es clave para este colegio. El equipo directivo cuenta con una Subdirectora de Comunidad cuya función es involucrar a los apoderados y a la comunidad en el proceso educativo. ¿Para qué?, para saber cuáles son las necesidades reales de las familias, y algo que es clave: es el colegio el que tiene la misión de adaptarse a las necesidades de la comunidad, no al revés.

Muchas personas de la comunidad trabajan actualmente como voluntarios, y participan de talleres que responden a las necesidades de la comunidad para solucionar problemáticas puntuales de los apoderados, donde se les entregan las herramientas necesarias para enfrentarlas y salir adelante.

3. Profesores de excelencia

La calidad de la educación depende principalmente de la calidad de sus profesores y por eso los escogieron con pinzas, nos cuenta Max. Y optaron por "aquellos profesores que creyeran que es posible partir un colegio desde cero, profesores que creyeran que es posible ser parte de un equipo fundador. Que estuviesen dispuestos a formar parte de un trabajo que demanda 24/7. Profesores convencidos de que entregar educación de calidad es posible independiente del contexto, y que entendieran que en ellos recaía la tremenda responsabilidad de entregar esta educación de calidad. Profesores abiertos a la retroalimentación y que tuviesen ganas de desarrollarse profesionalmente y por ser cada vez mejores. Y con esos 23 que respondieron a este perfil, nos quedamos", señala orgulloso.

4. Métodos modernos de enseñanza

Para lograr avances importantes en materias académicas, el colegio está implementando exitosos métodos reconocidos a nivel mundial que aceleran y profundizan el aprendizaje en los niños y niñas, logrando no que lo aprendan de memoria, sino que lo interioricen y apliquen en el día a día.

Por ahora están implementando el famoso Método Singapur para Matemáticas, y que consiste en enseñar no a partir de los números ni del pizarrón, sino de la vivencia misma de los alumnos, luego a través de una representación pictográfica con figuras de plástico y finalmente se lleva a la abstracción.

En lenguaje se utiliza el programa Primero LEE de la fundación oportunidad. Este es un programa balanceado de aprendizaje de la lectoescritura, que permite que los niños vayan aprendiendo a leer y escribir, al mismo tiempo que desarrollan el placer por la lectura, la escritura creativa, su vocabulario y las habilidades de comprensión lectora.

Colegio Cree Cerro Navia: Primer Dia de Clases from Andres Claro on Vimeo.

La responsabilidad y desafío de ser profesores fundadores

Josefina Opazo, profesora jefe de Primero Básico, nos cuenta que llegó a CREE porque se enamoró del proyecto. Ella trabajaba en la red de colegios SIP en un cargo administrativo y sentía que necesitaba volver a una sala de clases. "Yo había trabajado en otros colegios vulnerables, pero la metodología de este colegio no existe en ninguna otra parte. El énfasis en enseñar y potenciar valores y fortalezas de personalidad, vinculándola con el contenido académico, es lo que me motivó de frentón, porque creo que de verdad define una educación de calidad", y agrega que "es un desafío enorme. Hay casos de niños realmente severos, con realidades difíciles y sistemas de familias complicados, niños con verdaderas lagunas académicas; y eso es lo que como profesora te motiva a trabajar sin descanso. Lograr que éstos niños salgan adelante es mi actual propósito de vida".

Conversamos también con Judith Valencia, profesora de Kinder y vecina de Cerro Navia, y nos contó que apenas supo que iban a construir un colegio en ese lugar, ella quiso trabajar aquí en su comuna para devolver la mano con las oportunidades que ella tuvo gracias al esfuerzo de sus padres. "Vi la oportunidad de poder ayudar a que los habitantes de la población donde yo crecí puedan optar a un futuro mejor. En este colegio ellos tienen nuevas esperanzas, porque uno de los compromisos es poder llevarlos a la universidad. Y el hecho de que el enfoque esté en un 51% en la formación del carácter me parece que dieron con el clavo, porque eso es lo fundamental para creerse el cuento, tener las herramientas y salir adelante".

Hoy, prontos a finalizar el primer semestre, y aunque aún no cuentan con resultados explícitos que puedan evidenciar su éxito; el colegio y su proyecto despegaron de buena manera. Las primeras observaciones son que las profesoras (dos por sala) ya manejan a la perfección el clima del curso y son respetadas y queridas. Los apoderados entran y dejan a sus hijos seguros y felices. Los niños caminan ordenados y sonrientes en filas para entrar a sus salas, juegan con sus materiales y se apoderan de cada espacio con pertenencia y cuidado, además de que repiten los valores prácticamente como mantras, interiorizando cada uno de ellos, logrando así que les salga tan fácil como lavarse los dientes.

CREE Cerro Navia se rige bajo la idea de que sin importar el contexto, todos los niños pueden aprender las habilidades académicas y desarrollar fortalezas del carácter, las principales claves para tener la oportunidad de graduarse de las mejores universidades de Chile.

¿Te gustaría un colegio así para tus hijos?