Imagen: César Mejías

“Aunque me muera dejaré a Danielaâ€: las historias de las canciones más escuchadas en el 18

Suenan hasta que las radios no dan más cada 18 de Septiembre (y nos encanta). Aquí te contamos algunos detalles sabrosos sobre qué hay detrás de tres éxitos que escuchamos cada año con un vaso de chicha en una mano y una empanada en la otra.

Por Jonathan Mardones | 2016-09-16 | 12:00
Tags | Fiestas Patrias, fondas, ramadas, música, baile, cumbia, Tommy Rey, Daniela, cueca, La Consentida, Tus besos son, Vikings 5

¿Alguien sabe realmente qué significa tiki tiki ti? ¿Por qué lo decimos? Bueno, por lo menos nosotros no estamos al tanto de eso. Y aunque no encontremos la respuesta en este artículo, cualquier chileno reconoce que la frase, que no dice absolutamente nada, se asocia al folklore nacional, a la música y a lo que nos identifica.

Así como ese, hay varios otros elementos exclusivamente chilenos que ayudan a construir nuestra cultura. Una imagen nacional en donde las fiestas y celebraciones (patrias, familiares, con amigos) son esenciales. No por nada, en algún ranking de por ahí, Chile aparece como uno de los países más bebedores de Latinoamérica. Y “¡A mucha honra!â€, dirán los curagüillas que en estas fiestas repleten las fondas a lo largo del país.

Todo esto en medio de anticuchos, empanadas, terremotos y música. En celebraciones donde la cumbia y cuecas son el estilo oficial, con canciones que sería un pecado si no estuvieran en la carpeta del DJ, porque casi al mismo nivel de la empanada, es extremadamente difícil encontrar a un chileno que no las conozca.

Por lo mismo, en El Definido hicimos una selección de las canciones más escuchadas para el 18. Hablamos con sus protagonistas y extrajimos no sólo las simples historias detrás de ellas, sino que también los relatos que reflejan parte de nuestra cultura y picardía. ¡Tiki tiki ti!

“Tus besos sonâ€, Viking 5

A minutos de salir al escenario, los Viking 5 nos reciben en los camarines del Movistar Arena. Es sábado 10 de septiembre y tal como todos los años, las fiestas patrias es una de las épocas en que más trabajo tienen. Hoy se presentan en la Fiesta del Pebre, que se realiza a un costado de esta inmensa cúpula. Mañana en Coquimbo, su tierra natal.

“En los ‘70 las orquestas chilenas tocaban música más lenta. Era otra cosa. Los Viking 5 rompen con eso, aceleran las canciones, le incorporan la guitarra eléctrica, hay mucha bulla en el escenario. La canción Tus besos son es la más representativa de ese estiloâ€, cuenta Ãngel Núñez, vocalista, hijo del cantante fundador de la banda, con la vestimenta lista para salir a escena.

¿Quién no ha cantado Tus besos son alguna vez en su vida? Sobre todo para el 18 de septiembre, cuando el terremoto nubla la razón y deja al descubierto todo el sentimentalismo escondido por ahí. Y la primera vez que los Viking 5 la escucharon fue en 1980. De autor peruano, el tema tenía otro ritmo, más lento y sin guitarra eléctrica. Así que en el ‘81 decidieron adaptarla y grabarla, sin saber lo que pasaría.

“Es la canción que más nos ha dado alegrías. Tiene doble disco de platino. Nos ha hecho viajar a Europa varias veces. Cerramos nuestros show con este tema. ‘Tus Besos son’ significa Viking 5. Es la mayor encarnación de nuestro estiloâ€, explica Ãngel.

Por eso, en 1990 decidieron grabar un videoclip con la canción. Contrataron a un profesional de Santiago que viajó a Coquimbo a grabar el video, quien se suponía que era experto. Además, buscaron dos modelos, un hombre y una mujer, que debían caminar de la mano por la playa, abrazarse, darse un par de besos y listo. En eso consistía el relato audiovisual. El asunto es que cuando el profesional volvió a Santiago, llamó a los Viking 5 para confesarles que se había borrado todo.

Nunca supieron muy bien qué pasó, pero el video desapareció y no alcanzó a publicarse. Aunque sirvió para otra cosa: la pareja de modelos que se conoció en la realización con el tiempo se casó. “Cada vez que nos topamos con ellos nos piden el video, que tiene las imágenes de cuando se conocieron, pero ese video no existeâ€, relata entre risas Ãngel Núñez.

Ya son las 18:15, hora de salir al escenario y los Viking 5 se preparan. El animador del evento dice que viene una banda histórica, con una trayectoria de más de 40 años. La gente se acerca lentamente, pero cuando la guitarra comienza a sonar, el público acelera el paso con la vista fija en el escenario y una enorme sonrisa en el rostro. Entre la gente, una madre sostiene a su hija que supera por poco el año de edad. La mamá baila, mueve sus hombros enérgicamente, mientras mira a su guagua como invitándola a hacer lo mismo, como enseñándole a divertirse y advirtiéndole que esta cumbia la acompañará toda su vida.

A un metro de distancia, el abuelo de la niña graba con un celular la escena, con los ojos brillantes, esperando algún movimiento de la bebé (que nunca llega). De todos modos, quedará registrado para siempre la primera vez que su nieta escuchó a los Viking 5 en vivo.

“La Consentidaâ€, Jaime Atria

La reina de las cuecas. La infaltable en las pistas de baile. Ella: La Consentida, una obra maestra escrita por Jaime Atria en la década del 60, que lo llevó a ganar el certamen folclórico del Festival de Viña del Mar el año 61 y que no se despegó más de la piel de los chilenos.

Pero, ¿se ha preguntado alguna vez quién es la verdadera consentida?

Atria, destacado músico chileno, se llevó a la tumba el secreto. Tuvo varias hijas y dos matrimonios, por eso muchas de ellas han asegurado ser merecedoras del título de “la consentidaâ€. Aunque dejó una sola evidencia que la dueña atesora como si fuera un galardón.

Alicia Rosselot, su primera esposa, conserva un telégrafo enviado a Papudo y firmado por Jaime Atria en la que se lee: “recuerde que usted es mi consentidaâ€.

Sin embargo, la misma Alicia en declaraciones a BioBio Chile, asegura que hubo otras mujeres por ahí que también quisieron ser la verdadera consentida. “No sé a cuántas más les mandó un mensaje similar, pero este me llegó a mí, y yo era la oficialâ€, sentencia Alicia.

Jaime supo crear esta pieza magistral que quedó sonando fuerte en nuestra cultura para siempre. Pero también supo guardar el gran secreto de la verdadera consentida, para aumentar el mito y piropear a más de una. ¿Eres de los que ama esta canción o no soporta escucharla?

“Danielaâ€, Tommy Rey

Un estudio realizado por la universidad de Tinguiririca concluyó que cada vez que una persona escucha â€Danielaâ€, de Tommy Rey, no puede evitar mover alguna parte de su cuerpo. Está científicamente comprobado. Para eso los estudiosos tuvieron que analizar los treinta años que lleva sonando esta canción en las radios nacionales.

Y la historia es más o menos así: tras la disolución de la Sonora Palacios en 1982, un grupo de jóvenes decide armar una nueva banda, que termina siendo la sonora Tommy Rey. Y uno de esos jóvenes era Leonardo Soto, percusionista y actual líder de la agrupación, con quien tuvimos el placer de conversar.

El asunto es que el sello discográfico con el que trabajaban anteriormente con Sonora Palacios, les ofreció grabar. En esto, el gerente les hizo escuchar dos temas (uno de ellos era Daniela). “La canción (Daniela) era argentina y no tenía un arreglo de sonora o de orquesta. Tenía otro estilo, con acordeón y guitarra acústicaâ€, relata Leonardo Soto.

Así que decidieron adaptarla y grabarla. “La verdad es que en ese tiempo tenía muy poca fe en las cosas. Tenía poca fe del proyecto. No pensé que nos convertiríamos en lo que somosâ€, confiesa Leonardo, y agrega que tampoco confiaba mucho en la canción.

Consideremos que en plena década de los ‘80, la realidad de las radios chilenas era distinta. La música tropical estaba de moda y varias estaciones llenaban su programación con este estilo. Al principio, según el integrante de Tommy Rey, “era un tema másâ€, pero poco a poco empezaron a tocarla en las radios.

“Me di cuenta que la canción era famosa cuando en el ‘88 y ‘89 tocábamos en las universidades, en las fiestas mechonas. Era el tema que más pegaba y los jóvenes la cantabanâ€, recuerda. Recorrieron varias universidades, (¡incluso la de Tinguiririca!).

Ya en la década de los ‘90 decidieron grabarla junto a Chancho en Piedra. Ahí fue cuando el tema terminó de explotar.

“Yo soy el percusionista. La canción empieza con la percusión y luego entran las trompetas con la introducción que todos conocen. A penas suenan las trompetas, la gente grita. Es algo innato. Yo desde arriba siento algo distinto con esta canción. De verdad que es algo que no puedo describir. Hemos ido al extranjero y gente que no nos conoce escucha la canción y se pone a bailar de inmediatoâ€, asegura Leonardo Soto.

Lo interesante, es que la Sonora Tommy Rey logró todo gracias a Daniela. Pudieron a entrar al medio, sonar en las radios, ir a programas de televisión, etc. De hecho, fueron varias veces a Sábado Gigante. “Cada vez que íbamos, don Francisco a penas nos veía gritaba ‘¿y? ¿Van a tocar Daniela?’. A él le gusta muchoâ€, relata.

No es para menos. Con Daniela, esta histórica banda cierra casi siempre sus show. Incluso la usaron para culminar presentaciones tan importantes como el Festival de Viña del Mar. Misma canción con la que cerraremos este artículo, teniendo la certeza de que si se le ocurre aparecerse por alguna fonda a lo largo de Chile, en cualquier rincón, con mega amplificación o un parlante roñoso, una de estas canciones alegrará su noche.

¿Conocías las historias tras estas canciones? ¿Cuáles otras sabe que podrías compartir?