Ojocorto: el Netflix a la chilena para ver desconocidas producciones nacionales

Una plataforma 100% chilena enfocada tanto en las producciones chilenas de cartelera, como en aquellas más "ocultas" que no han llegado al público masivo. Películas, documentales y cortos, todo en un banquete nacional para probar este verano.

Por María Victoria Coutts | 2017-01-12 | 17:10
Tags | cine chileno, ojocorto, películas, documentales, cine alternativo, audiovisual

Querer ir a ver una película al cine y enterarte de que ya no está, es una pésima noticia. Esta fue una de las razones que tuvo Catalina Rojas, para crear Ojocorto.com, una plataforma de vídeo bajo demanda que busca facilitar el acceso a las películas, cortos y documentales nacionales.

Es un "Netflix" a la chilena que, además de darle tribuna a películas de la pantalla grande, ofrece un espacio para las producciones que no logran llegar a las salas de cine. ¿Para qué perderse buenas obras cinematográficas solo porque no estuvieron en cartelera?

“Habían muchos cortos chilenos muy buenos y que no se podían ver en ningún lado”, asegura Rojas. Esa fue otra de las razones que la motivó. Y así, hoy Ojocorto.com ofrece acceso a cerca de 100 películas, documentales y cortos nacionales (y también agregan algunas producciones latinoamericanas). Lo interesante de esta plataforma es que se pueden ver esas producciones más alternativas o menos promocionadas que no encontramos en otros lados.

¿Y cómo funciona? Es simple, se puede acceder desde cualquier dispositivo con conexión a internet, pagando una suscripción de $4.990 mensuales. Sí, es más caro que Netflix, pero tampoco es un censo y es un buen aporte al producto nacional. Al tener una cuenta, el acceso es ilimitado a todos los contenidos incluso a un blog para enterarte de todas las novedades del cine chileno.

Una oportunidad para el talento

¿Cuántas películas chilenas han visto en su vida y dónde? Hay muchísimos títulos "perdidos" que nunca llegamos a conocer, porque no se estrenaron en salas de cine o no tuvieron suficiente publicidad.

La industria audiovisual en Chile, como en varias partes, es complicada. Son sólo algunas las películas que logran ser comercializadas y éstas forman parte de un grupo bastante privilegiado. Ojocorto es una oportunidad, entonces, no solo para las producciones que sí logran llegar lejos, sino para aquellas más chicas que muchas veces no alcanzan al público masivo por diversas razones, pero que son de buena calidad cinematográfica.

“La gente cree que las únicas películas chilenas son las que aparecen en el cine, pero la verdad es que el cine chileno es muy variado y muy amplio y simplemente tienen que sufrir muchas barreras para poder llegar al público”, dice Rojas.

Además de darle espacio, Ojocorto tiene un buen trato con los productores audiovisuales. Cada $100 que pagan los usuarios registrados, $70 van directo al bolsillo los productores y eso se reparte proporcionalmente dependiendo de las visitas que haya tenido cada película publicada. Los $30 restantes es la ganancia de la plataforma.

“Es un nuevo modelo de negocio, porque que no hay intermediario como ocurre en las salas de cine”, asegura Rojas.

Otro beneficio para los productores es que entre ellos y la plataforma no existe un contrato de exclusividad, lo que les da libertad de exhibir sus películas en cualquier otro lugar.

Novedades para el 2017

Gracias al apoyo de Fondart, Ojocorto estrenará una nueva sección: Canales Universitarios. Será un espacio donde estudiantes de diferentes universidades tendrán la posibilidad de dar a conocer sus trabajos en un blog de acceso gratuito para todos. Rojas cuenta que esta será una oportunidad para que las creaciones audiovisuales de los universitarios no terminen guardadas y ellos puedan mostrar su talento.

Además, hasta el 13 de enero estará liberado en Ojocorto el documental de José Luis Torres, El viento sabe que vuelvo a casa y el cortometraje De vida y muerte: Testimonios de la Operación Cóndor.

También desde ese mismo día hasta el 13 de febrero, puedes empezar a disfrutar del Festival de Cine Francés. Es la segunda vez que este festival se puede ver en Chile a través de Ojocorto y habrá más de 20 películas en 10 idiomas diferentes. Un bonus track nada de chileno, pero con el excelente cine galo, donde habrá cortometrajes gratuitos online y también largometrajes exclusivos para los suscriptores.

Por último, en El Definido le pedimos a Catalina Rojas que nos cuente cuáles son sus cortos y documentales favoritos. Esto es lo que nos dijo:

Cortos: La ducha (ganador de dos premios en 2011) y Blokes (ganador de cinco premios entre 2010 y 2011)

Documental: Mi vida con Carlos , la búsqueda personal, por parte del hijo, de la memoria de su padre Carlos Berger, abogado y periodista, asesinado en 1973 bajo el régimen de Pinochet. El documental ganó cuatro premios entre 2009 y 2010.

“Yo creo que el cine chileno lamentablemente carga con un prejuicio de que es poco diverso, que no es bueno o que es fome, pero yo creo justamente lo contrario. Yo creo que el cine chileno es muy rico en su diversidad. Hay muchas expresiones diferentes y la riqueza tanto de Ojocorto como de la difusión del cine chileno, radica en entender la complejidad de lo que somos y de nuestro cine”, asegura Rojas.

¿Qué te parece la iniciativa de Ojocorto? ¿Conoces otra plataforma para ver cine chileno?