Imagen: César Mejías

Esta empresa te instala gratis paneles solares y tú solo pagas una cuenta de luz más barata

Solarity ofrece instalación y mantención gratuita del sistema de energía solar a las empresas. A cambio, lo único que debe hacerse es pagar una cuenta menor de luz. ¿Cómo puede ser posible?

Por María Jesús Martínez-Conde | 2017-08-08 | 11:48
Tags | energía solar, energía alternativa, energía renovable, paneles solares fotovoltaicos, ahorro

Hace algunos años, muchos tenían la visión de que instalar paneles solares fotovoltaicos en la casa o en la empresa, era cosa de ambientalistas. Ese tío medio hippie que se había ido a vivir al Cajón del Maipo y, gracias a que tenía lucas, podía hacer la inversión necesaria para reducir su huella de carbono. Ahora le salía más barata la cuenta de la luz, ¡pero pucha que había gastado en la instalación del sistema!

Gracias al desarrollo de la energía solar en el mundo y nuestro país, hoy podemos decir que dejó de ser una inversión impagable… ¡o incluso puede ser gratis! ¿What, qué, quoi?

Hoy en El Definido te queremos contar sobre Solarity, un innovador proyecto que está proponiendo a sus clientes (empresas) un negocio muy sugerente.


Solarity

Si el modelo no cambia, ¡la energía solar no tendrá éxito!

El ingeniero comercial Horacio Melo es gerente general de Solarity, una empresa chilena que ofrece instalación y mantención gratuita de paneles solares fotovoltaicos. Además, antes fue director ejecutivo de Start-Up Chile y ha sido seleccionado como joven líder por El Mercurio y la Universidad Adolfo Ibáñez. Su negocio se basa en una simple hipótesis: “la energía solar fotovoltaica no va a explotar mientras las inversión esté en manos del usuario final”, nos afirma. La instalación de estos paneles es tan cara, que para los usuarios comunes acaba por no ser conveniente.

Como referencia, si una empresa quiere instalar 100 kWP (potencia máxima que genera un panel en la hora de máxima radiación) y pretende hacer la instalación de paneles en su techo para lograrlo, deberá desembolsar de su bolsillo unos 120 o 130 mil dólares (entre 78 y 85 millones de pesos). ¿Y cuántas empresas estarían dispuestas a hacerlo? Probablemente muy pocas.

“En el caso de una casa, por ejemplo, siempre va a competir con cambiar el auto, comprar una cocina, con una serie de gastos. Y para el caso de las empresas, cualquier peso que gasten en su propio negocio, será más rentable para ellos que invertir en paneles solares fotovoltaicos. Siempre van a haber necesidades más urgentes, entonces y salvo excepciones, no lo consideran una opción válida”.

¿Cuál es la alternativa entonces?

“Yo se lo instalo y usted sólo paga el consumo”

Fue así como Horacio y su equipo comenzaron a buscar alternativas al modelo de negocio tradicional, buscando cómo la energía solar había despegado en países como Estados Unidos, Australia y algunos lugares de Europa.

La solución fue diseñar un negocio en que el cliente final no se llevara todo el peso: “Nosotros financiamos, diseñamos, instalamos y operamos instalaciones fotovoltaicas, que ponemos a beneficio de nuestros clientes. A diferencia del modelo tradicional, que vende instalaciones solares, nosotros somos dueños de la instalación y el cliente compra la energía más barata”, nos explica Horacio.


Solarity

Así, si una empresa quiere comenzar a ahorrar en la cuenta de la luz, puede solicitar a Solarity que instale y mantenga sobre su techo paneles solares fotovoltaicos (ellos se hacen cargo del permiso que hay que solicitar a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles para hacerlo). Todos los meses, el cliente paga su cuenta a Solarity, la que proporcionalmente será más barata que la que pagaba antes. El único requisito de Horacio y su equipo, es que el cliente firme un contrato por un período de 15 a 20 años, donde se compromete a comprarle la energía a ellos, mientras Solarity se compromete a vendérsela siempre más barata que la convencional. ¡Win-win!

Como los componentes de los paneles solares aún son caros, la compañía por ahora sólo trabaja con empresas, pero esperan que, a la larga, los precios bajen y puedan realizar también instalaciones en casas particulares.

¿Y cómo sé si me conviene?

Obviamente, el tema tiene sus limitaciones, como nos señala Horacio. Y la principal de ellas es el tamaño del techo de la empresa del cliente. Si es una construcción pequeña, la potencia de la energía generada por los paneles será menor que si se trata de un edificio extenso.

Nosotros apuntamos a que entre el 20% y el 40% del consumo total, sea proveniente de la planta solar fotovoltaica. En el fondo, si se consume 100 en el año, en promedio 20 o 30 van a provenir de la planta solar fotovoltaica, y los otros 70 u 80, van a seguir viniendo de la distribución”, nos explica. En total, esto se traduce en general en un ahorro del 10%.

O sea, que los clientes seguirán pagando un porcentaje de energía en su cuenta convencional de la luz, pero se ahorrarán una parte importante al año al contar con el sistema de paneles solares. Es el caso de los clientes de Solarity que ya han implementado el sistema, como Sodimac, CasaCo, el Colegio San Ignacio el Bosque y Glasstech.

Para saber cuál será ese porcentaje de ahorro, también hay una segunda variable importante: dónde está ubicada la empresa. Lógicamente, donde haya más radiación, se generará más energía. “No es lo mismo poner un panel solar en Santiago que en Arica”, dice Horacio (y ojo, que también hacen instalaciones en regiones). Para calcular el potencial solar de una empresa, Solarity ha creado en su sitio web una calculadora que, al ingresar los datos, muestra qué porcentaje del consumo total de un cliente podría provenir de energía solar y cuánto podría ahorrar instalando paneles.

Y aquí el punto central de la conveniencia de los clientes: ¡la energía solar es más barata! Y la explicación es bastante lógica: “Lo que la gente olvida, es que la electricidad convencional hay que distribuirla y moverla a los centros de consumo, que son las grandes ciudades, y esa infraestructura tiene un costo. Entonces en general la energía solar tiende a ser más barata y eficiente, porque nosotros la generamos en el mismo lugar de consumo”, explica Horacio.

Además, el modelo que propone Solarity plantea que toda la energía generada por un cliente, es consumida por su misma empresa, salvo excepciones. Por ejemplo, si una fábrica ubicada en la zona Norte del país tiene un techo grande con muchos paneles y, además, cierra los fines de semana, se producirá un excedente de energía que ellos no consumirán. En ese caso excepcional, esa energía volverá a la red.

Solarity

La energía solar en Chile tiene mucho futuro

Para terminar nuestra entrevista, le preguntamos a Horacio por el futuro de la energía solar en Chile, y su diagnóstico es alentador.

La primera etapa fue muy exitosa, y se trató de la construcción de grandes plantas solares, comenta y agrega que este desarrollo producirá una baja del precio de la energía y le “da tiraje” al negocio solar.

La segunda etapa es la presente, y se basa en lo que Horacio llama un negocio de “generación distribuida”, es decir, ocupar áreas disponibles dentro de las ciudades para colocar los paneles solares fotovoltaicos. De esta forma, se ahorra el traslado de la energía, pues ésta se genera dentro del centro de consumo. “Hoy día es una industria muy pequeña en Chile, que nosotros creemos que va a crecer muchísimo. En cinco o diez años, deberíamos poder mirar Santiago y las principales ciudades de Chile desde arriba, y ver muchos techos con paneles solares fotovoltaicos generando electricidad para el consumo de quienes estén abajo”, dice Horacio.

La tercera etapa, que aún está por venir, es el impacto que causará el desarrollo de las baterías solares, es decir, mejores formas de almacenar la energía solar para ser utilizada cuando no existan altas radiaciones. El ingeniero comercial considera que éstas siguen siendo caras, pero cuando bajen sus precios ayudarán a consolidar la revolución de la energía solar fotovoltaica.

Este tipo iniciativas, ponen a nuestro país en tierra derecha hacia la consolidación de un mercado competitivo de energías renovables. Más aún cuando se trata de propuestas que no implican un gasto absurdo para el cliente. La originalidad y la innovación en el modelo de negocio, puede ser la clave para masificar por fin estas alternativas.

Si estuvieras a cargo de una empresa, ¿apostarías por esta iniciativa energética? ¿Qué otros proyectos de este tipo conoces?