Imagen: Gojko Franulic

Así se ha compatibilizado trabajo y familia en otros países

¿Queremos fomentar la natalidad? ¿Queremos empleados productivos y felices? Entonces, es hora de empezar a compatibilizar mejor la vida familiar con el trabajo. He aquí algunas de las medidas que se han aplicado con éxito otros países.

Por Ignacia y Javiera Larrain | 2014-01-30 | 15:50
Tags | familia, paternidad, trabajo, flexibilidad, laboral, empleados, hijos, padres, crianza
"La primera batalla que hay que dar, es la de cambiar la mentalidad tan erróneamente establecida en Chile, de que mientras más horas de trabajo, mejor trabajador"

El trabajo dignifica a la persona y ser padres le da sentido y trascendencia a la vida. Entonces, ¿por qué tener que elegir entre uno u otro? A nadie se le ha dicho explícitamente que debe optar entre trabajo o familia, pero el ritmo que exige la vida laboral, muchas veces hace que sea difícil poder atender los asuntos familiares como nos gustaría.

Según cifras del INE (Trimestre móvil Ago-Oct 2013) en Chile, de la población considerada como fuerza de trabajo, el 71% de los hombres están dentro de ella, pero de las mujeres, solo el 47,6% lo está. Y cuando analizamos las razones de la inactividad de las mujeres, el 36,2% lo está por razones familiares permanentes, mientras que solo el 1,5% de los hombres lo está por este motivo.

A pesar de que estas cifras no son concluyentes, se puede pensar que
existe un número muy grande de mujeres que no trabajan porque deben hacerse cargo del trabajo no remunerado que implica cuidar a un familiar y, la mayoría de esas veces, se trata de los hijos, impidiéndole integrarse de forma plena en el mundo laboral.

Así como hay cientos de mujeres que renuncian a su desarrollo profesional en pos de los hijos, hay otras miles que trabajan diariamente con un gran sentimiento de culpa y estrés, porque no pueden estar todo el tiempo que les gustaría con ellos. Esta segunda opción, el desarrollo profesional antes que el familiar, ha llevado a una abismante baja en la tasa de natalidad (en promedio las mujeres chilenas tienen 1.9 hijos, por debajo del promedio latinoamericano). Es que el desafío de equilibrar familia y trabajo se hace realmente cuesta arriba. Es como si se tuviera que optar por uno u lo otro.

¿Cuántos padres tienen que hacer malabares para poder cumplir las exigencias del trabajo conjugándolas con las miles de tareas que implica ser papás?. Horas al doctor, reuniones en el colegio, presentaciones de fin de año, traslados del jardín a la casa, enfermedades, cumpleaños, etc. Son miles las variables que día a día los padres deben tratar de hacer calzar con su apretada agenda laboral, que lamentablemente, en la mayoría de los casos, prima por sobre la de los hijos. Y no por ser mal padre o despreocupación, sino porque simplemente las exigencias del trabajo no lo permiten, pues hay que trabajar para poder mantener a los hijos… un círculo vicioso.

El factor cultural

Como país se ha avanzado en cuanto a políticas públicas que ayudan a conciliar el trabajo y la familia: el prenatal de (casi) seis meses, las sala cuna obligatoria para empresas que tienen más de 19 empleadas, 5 días de prenatal para los padres, entre otros. También hoy existen empresas o instituciones donde adoptan medidas para favorecer dicha conciliación. Sin embargo, estamos muy lejos de que esto sea una práctica generalizada que afecte positivamente a un número significativo de nuestra población.

Pero la primera batalla que hay que dar es la de cambiar la mentalidad tan erróneamente establecida en Chile de que “mientras más horas de trabajo, mejor trabajador”. Que las personas pasen más horas en su lugar de trabajo, no garantiza mayor productividad y competitividad, sino por el contrario, muchas veces las largas jornadas laborales dan espacio para más cafecitos, cigarros y conversaciones de pasillo. Está demostrado que no por más horas de presencia en el puesto de trabajo, se es más productivo.

En Chile está esa extraña creencia que si llegas a tu casa antes de las 19:00 hrs. no trabajas o eres flojo. ¿No deberíamos pensar que esa persona es eficiente o que tiene vida además del trabajo? Este es el tipo de mentalidad que debemos comenzar por cambiar.

Flexibilidad laboral - Empleados felices y productivos

También se deben desarrollar políticas públicas que apunten a que como país pensemos en una sociedad donde la familia sea el eje central (es la base de la sociedad) y por ende el trabajo está al servicio de ella. Pero es un esfuerzo que debe hacerse también en conjunto con el mundo privado, donde comprendan que el trabajo es solo una faceta más de la vida de la persona.

Si  actualmente existen instituciones que tienen medidas pro familia sin ser obligadas a ello y subsisten, es porque es económicamente viable. Cuando a una persona se le entregan ciertas facilidades para poder compatibilizar su trabajo y sus quehaceres familiares, será un empleado más feliz y por ende más comprometido, lo que se traducirá en mayor lealtad con la empresa. 

La experiencia internacional de países como Holanda, Francia, Alemania, Finlandia, Bélgica y Reino Unido, han demostrado que es posible tener medidas que apunten a la flexibilidad en el trabajo y conciliación de la vida personal, laboral y familiar. Esto se ha traducido en tres consecuencias positivas para la sociedad: mayor incorporación de la mujer al mundo laboral, aumento del índice de fertilidad y mejor competitividad, ya que aumenta la productividad por hora trabajada. 

Así mismo, empresas tanto en Chile como en otros países, que tienen dentro de sus objetivos estratégicos conciliar trabajo y familia, han comprobado que éstas favorecen al buen clima laboral, se logra disminuir el estrés laboral, acrecientan la motivación en el trabajo, logran tener una muy baja rotación y crece la demanda por trabajar en ellas. Es que a fin de cuentas, ¿quién no desea tener tiempo para la vida personal?

Como sociedad debemos pasar de vivir para trabajar a trabajar para vivir (o mejor aún, trabajar para realizarnos). Para eso es necesario restablecer el equilibrio entre los distintos planos de la persona, donde las obligaciones laborales no hagan que se posterguen los planes y el desarrollo personal. 

El rol de una empresa del siglo XXI debe ser generar un impacto positivo tanto económico como social y ambiental, lo que se logra poniendo en el centro de la gestión a la persona, haciendo que el trabajo sea un lugar que permita tener vida en familia. Para lograr que alguien permanezca en su puesto a largo plazo, es necesario hacer del trabajo un lugar donde se pueda desarrollar y ser feliz. Y para que logre este objetivo es necesario que se vea al trabajador como un ser integral, donde el trabajo es una parte más de la vida y debe estar en armonía con la familia.

Medidas pro-familia

Más que invertir muchos recursos para lograr esto, hay que ser creativo, pues se puede lograr a bajo costo, pero tener un alto impacto. Las empresas que ofrecen diferentes alternativas o beneficios para conciliar el trabajo y la familia, pueden atraer y retener personas muy talentosas porque se les ofrece calidad de vida, tiempo familiar y en consecuencia ser feliz. 

Algunas medidas que buscan que tanto mujeres como hombres puedan equilibrar la vida laboral y familiar que realizan distintas empresas a lo largo de Chile y el mundo son:

Jornadas flexibles:

  • Trabajo a distancia.
  • Trabajo semi-presencial: una parte en el lugar de trabajo y otra parte en la casa.
  • Trabajo por objetivos y metas, sin cumplimiento estricto de una jornada laboral.
  • Dejar decidir a los empelados como distribuir el tiempo del trabajo y su horario pero exigiendo altas metas.
  • Negociar los horarios de salida y entrada
  • Banco de tiempo libre (cantidad de horas al año ) para trámites
  • Sistema de créditos, equivalentes a "X" días hábiles, divididos en horas que se pueden usar durante el año.
  • Semana laboral comprimida para tener un día libre.
  • Trabajo tiempo parcial.
  • “Job sharing”: dos personas para un mismo trabajo con menos horas cada una.
Permisos y facilidades:
  • Salir temprano los viernes. 
  • Más tiempo en el horario de almuerzo para que puedan ir a sus casas.
  • Días de permiso por matrimonio, nacimiento o muerte.
  • Permiso sin goce de sueldo.
  • Permiso para abandonar el lugar de trabajo para atender una emergencia familiar.
  • Permisos para el cuidado de hijos (reuniones de colegio, tramites con hijos, doctor y dentista.)
  • Descanso maternal y paternal adicional a lo legal.
  • Retorno paulatino del prenatal.
  • Permiso para celebraciones de fin de año.
  • Vacaciones de invierno y verano.
  • Tiempo de vacaciones adicional al legal.
  • Ninguna reunión debe terminar después de las 16.30 y no se agendan post 17.00hrs.

Beneficios:

  • Copago de salas cunas o jardines infantiles.
  • Escuela para padres (formación).
  • Asesoría psicológica familiar.
  • Sala de lactancia.
  • Centro de extensión educacional para hijos.

El desarrollo profesional es parte de la realización del ser humano, así como lo es el poder ser el estilo de padres que queremos para nuestros hijos. Los niños y jóvenes necesitan la presencia de sus padres en el día a día para su sano desarrollo y no debiese ser que el trabajo lo que lo impida. Hay que buscar la forma de lograr la armonía entre el trabajo y la familia, porque si no, tal vez algún día, nuestros hijos nos pasen la cuenta.