Imagen: Ilustración de Ana María González

Encumbrando Estrellas

Nuestro lector Rodrigo Muñoz expone los que, en su opinión, son los máximos exponentes del cine nacional y propone algunas ideas para no seguir dejando a nuestras estrellas perderse en el olvido.

Por Rodrigo Muñoz Cazaux @cinencuadre | 2013-05-31 | 17:05
Tags | cine, arte, directores, artistas, genios
Muchas veces damos por sentado que nuestros genios todos deben estar tirándole flores, pero resulta que nadie dice nada.

Mucho se ha hablado de cómo descuidamos a nuestras lumbreras, sin importar las disciplinas en que se hayan destacado. Gabriela Mistral tuvo que recibir el Nobel y 9 años después nos acordamos que no era considerada una escritora digna del Premio Nacional de Literatura …dicho incidente acuñó el concepto del “Pago de Chile”. Lamentablemente, en Chile no cuidamos a nuestras estrellas.

Debo aclarar que cuando digo estrellas me refiero a personas nacidas en nuestra tierra con un talento excepcional que los haya hecho destacarse en forma en la disciplina, arte o actividad en la que se desarrolló. En esta angosta y larga faja de tierra han nacido un buen puñado de prodigios. Neruda, Arrau, Parra, etc…sólo por nombrar algunas de nuestras estrellas.

Cómo en deportes soy aficionado, en las ciencias me declaro un pleno ignorante y de las artes me manejo sólo en el cine, que es a la que consagré mi vida casi como a una orden monástica; voy a hablarles de nuestras estrellitas del cine chileno y su fin…o estado actual.

El primer Rock Star chileno en el celuloide fue Pedro Sienna cuyo nombre real era Pedro Pérez Cordero; actor, dramaturgo, director de cine, periodista, escritor y muchas cosas más, un hombre renacentista a comienzos del siglo XX, es el actor y director tras “El Húsar de la Muerte” una de las escasas películas del cine mudo chileno que ha llegado en buen estado a nuestros tiempos. En 1966 le entregan el Premio Nacional de Arte por su destacado aporte en teatro y cine y desde el 2006 se instauran los Premios Pedro Sienna para galardonar a las creaciones cinematográficas chilenas. Como dato freak, un día perdió un concurso de poesía ante una desconocida Lucila Godoy, más tarde la gran Gabriela Mistral

Seguimos con Yopez Böhr, colono alemán que llegó a Magallanes por 1904 junto a su familia y fue ahí que su nombre fue castellanizado a José Bohr; un hombre viajero que terminó sus días en Noruega y que logró trabajar en Hollywood y Broadway, con esa experiencia volvió a Chile y realizó muchas películas, incluso fue director de Chilefilms, el primer esfuerzo serio del estado chileno por promover el cine. Dentro de sus películas se conoce “El Gran Circo Chamorro” y “La Dama de las Camelias”, también realizó películas en México y Argentina.

Llegamos al doctor Aldo Francia, pediatra con una gran pasión por el cine que vino a modernizar el cine en los años 60, muy influenciado por la Nouvelle Vague francesa e inspirado en los movimientos sociales imperantes, creía que el cine tenía una función mucho más allá de simple entretenimiento, es el fundador del Festival de Cine Latinoamericano de Viña del Mar que aún está vigente. Su fimografía es breve pero poderosa, donde destaca "Valparaíso de mi amor". 

De la misma época es Patricio Kaulen que con su película “Largo Viaje” nos mostró el Chile que no nos atrevíamos a ver, ese mismo del cual cantaba Violeta Parra. Tras el período mudo para las artes entre 1973 y 1990 quiso volver al cine con la película “Viva Crucis” que no pudo terminar por problemas económicos y cuyos negativos estuvieron incluso embargados en la bóveda de un banco. Kaulen falleció sin poder terminar su obra.

Cómo no poner en esta lista a Raúl Ruiz… el regalón de todo estudiante de cine alumbrado (como diría un profesor de cámara que tuve). La verdad no me siento muy cercano al trabajo de Ruiz, quizás simplemente por que no lo entendí o porque no es el tipo de cine que me gusta ver, sin embargo es hasta el momento el cineasta chileno más respetado en el extranjero. Su nombre es pronunciado con reverencia y admiración en los rincones más recónditos del planeta y es objeto de estudio por muchos aspirantes a cineastas. Su filmografía es tan extensa como inclasificable, siendo la más recordada en nuestro país “Palomita Blanca” filmada en 1973 y estrenada en 1992 siendo una verdadera máquina del tiempo que nos transportaba a una época que se quiso olvidar a la fuerza.

Los actuales

He ahí nuestros próceres cinematográficos ¿Pero, qué ha sido de aquellos que alrededor de los 90 comenzaron a resucitar nuestra filmografía?

Andrés Wood, pocos recuerdan que fue el responsable de “Historias de Fútbol”, que en su tiempo era la película chilena más vista. Wood no solo se mantiene vigente y constante, sino que también prolífico. Haciendo películas que destacan por su calidad constantemente, la última es “Violeta se fue a los cielos” pero, creo yo, siempre será recordado por "Machuca".

Luego fue el turno de Cristián Galaz, periodista dedicado al audiovisual que con “El Chacotero Sentimental” rompió el mito de que nadie iba a ver cine chileno, posteriormente junto a Andrea Ugalde hizo “El Regalo”, película cargada de optimismo y amor por la vida.

Boris Quercia destrozó los registros de Galaz con “Sexo con Amor” y posteriormente tuvo un éxito moderado con “El Rey de los Huevones”. Estuvo a cargo de “los 80” una de las series dramáticas más exitosas.

Lamentablemente hay que reconocer que la fama en el cine chileno, es bastante efímera. Salvo honrosas excepciones, no hay un grupo de directores que tengan un grupo de fans que irán sin duda a ver su próxima película, sólo porque la firma del director les augura cumplir con sus expectativas, como pasa con Tarantino, Spielberg, Scorsese, Ang Lee, Ozon o Haneke, por nombrar unos pocos. ¿Será acaso que queremos poco a nuestro cine? ¿Cómo es de explicarse que existiendo desde hace ya 7 años, jamás se haya televisado una ceremonia de los Premios Pedro Sienna? O volviendo a los premios que sí fueron televisados alguna vez, los Altazor, ahora sólo se sepa de ellos por algunos diarios y básicamente por los premios entregados a los programas de televisión.

Cómo sacarle brillo a nuestras estrellas

No quiero entrar en la crítica de la cultura de la basura, sino que quiero proponer algunas cosas pocas para hacer respetar a nuestras estrellas, no solo en cine sino en todas sus disciplinas.

1.- No tenga miedo a decir que admira a alguna persona por sus logros. Somos una sociedad que tiende a expresarse poco y esto se nota mucho cuando hay que ensalzar a alguien, pero anda tú a hablar mal de alguien ¡La lengua se nos hace chica! Lo que nos lleva a… 

2.- No sea chaquetero, si una persona ha logrado algo, es porque méritos tiene: No tenemos que estar 100% de acuerdo con él o ella, pero si es buen pianista o atleta ¿Qué nos importa su tendencia sexual o su color político? Respeto es la clave.

3.- Hágaselo saber. Si un día se encuentra en la calle con tal o cuál persona que ha hecho algo grande, agradézcaselo, muchas veces damos por sentado que todos deben estar tirándole flores pero resulta que nadie dice nada… nadie dice nada. Un halago es una pequeña caricia al ego de las personas, sobre todo si ese alguien es mayor y, como es la mala costumbre acá, ha caído en el olvido por sus logros.

4.- Cuéntele a otro: Si tienes hijos o a cualquier persona que quiera escucharlo, cuéntale del récord mundial del caballo Huaso o que Manuel Plaza ganó una medalla de plata porque se perdió al ir demasiado lanzado en una maratón o que Claudio Arrau dejó a Europa boquiabierta tocando el piano cuando era sólo un niño pequeño.

Si se le ocurren algunas formas para que no dejemos que nuestras lumbreras se apaguen en el olvido, dígalas. Todo servirá para que no nos digan que dejamos que nuestras estrellas se apaguen.