Imagen: César Mejías

Singapur quiere mejorar la vida de sus ciudadanos creciendo... ¿hacia abajo?

Uno de los países más futuristas del planeta, no solo destaca por su impresionante desarrollo económico, sino que también por su diseño urbano que busca ocupar el espacio de manera eficiente manteniendo una alta calidad de vida.

Por Juan Reyes | 2018-03-13 | 17:30
Tags | urbanismo, ciudad, Singapur, subterráneo, calidad de vida

Singapur, un país asiático conformado por decenas de islas destaca por su modernidad y eficiencia. Algunos de sus parques e instalaciones parecen postales del futuro (desde rascacielos con vegetación hasta imponentes construcciones subterráneas), grandes obras de ingeniería en un país de apenas 719 km2 y alrededor 5,6 millones de habitantes.

La mezcla de crecimiento económico explosivo y poco espacio, ha presionado a Singapur para aplicar grandes dosis de ingenio en la evolución de sus construcciones. Pese a que su capital cuenta con una menor superficie que la ciudad de Santiago y una mayor densidad poblacional, los habitantes de Ciudad de Singapur tienen una alta calidad de vida (eso sí, su gobierno es muy autoritario).

Hoy, grandes perforadoras trabajan día y noche, no precisamente para extraer algún metal precioso sino que algo mucho más valioso e importante. Lo que buscan es un recurso que abunda en nuestro país: espacio. Han construido a lo largo de décadas una imponente red de túneles para los más variados propósitos. El país que pasó de la pobreza a tener uno de los PIB per cápita más altos del mundo está hambriento de espacio, por ello cuenta con altos edificios, profundas construcciones subterráneas e islas artificiales por doquier.


Complejo de edificios Marina Bay Sands, Singapur

Singapur, se ha visto obligado a expandirse en todas las direcciones, destacando su infraestructura subterránea. Varios niveles de túneles permiten despejar su superficie, siendo los más superficiales utilizados para permitir a los peatones ir de un lugar a otro, descongestionando y ofreciendo a sus habitantes la posibilidad de evitar cualquier inclemencia del tiempo. Han invertido $188 millones de dólares (113 mil millones de pesos) en tecnología subterránea y reformaron sus leyes de tierras para que los propietarios posean solo el espacio subterráneo hasta su sótano.

Su visión estratégica y de largo plazo les impide replicar lo que hicimos con tanta soltura en latinoamérica: llenar nuestro entorno de concreto. Ciudad de Singapur, pese a su problema de espacio, tiene como meta convertirse en una de las ciudades más verdes del planeta. Por ello no es extraño encontrarse con abundantes jardines, que son tan bien planificados como sus imponentes construcciones.


Gardens by the Bay, Singapur

Incluso están trabajando en un plan maestro de espacio subterráneo que planea tener pilotos al 2019. Mientras diseñan y ejecutan este gran plan, ¿qué otros beneficios subterráneos?

Si seguimos aún más abajo, obviamente tienen túneles para transporte de electricidad y agua. Uno de sus últimos proyectos actualmente en desarrollo consiste en una red de 40 km de túneles, que se encuentran a 60 metros de profundidad. Por aquí pasarán cerca de 1.200 km de cables de electricidad, simplificando enormemente la mantención de su red eléctrica.


Túnel para cableado eléctrico

Cuando se trata de ganar espacio, no dudan en invertir lo que haga falta. El país ejecuta un ambicioso plan trazado en los años 90 que busca hacer tratamiento de aguas servidas utilizando el menor espacio posible. A medida que el plan se ejecuta, nuevos kilómetros de túneles llevan el agua sucia a lugares cada vez más distantes para su tratamiento y en el camino, al eliminar estaciones intermedias, nuevas hectáreas quedan disponibles para satisfacer otras necesidades.

Al término de este ambicioso proyecto (2025), la comida y otros elementos presentes en el agua desechada, serán convertidos en biogás para finalmente producir energía que será utilizada por una de las plantas de tratamiento.

¿Otro tema clave? El tren, un medio de transporte muy importante en Singapur, siendo el Mass Rapid Transit (MRT) un sistema que mueve a más de 3 millones de pasajeros al día, con recorridos tanto en la superficie como bajo tierra. Centros comerciales subterráneos tienen conexión con el tren, pudiéndose encontrar una variedad de tiendas y locales de comida, donde la gente puede fácilmente pasar un día completo bajo tierra, sin siquiera notarlo. El gobierno planea extender su red de trenes en más de 360 km para el año 2030, logrando de este modo que 8 de cada 10 hogares vivan a menos de 10 minutos del tren.

En la ciudad también han construido un sistema de túneles de 37 kilómetros para mover mercancías entre dos polígonos industriales.

Por último, Singapur tiene actualmente 17 embalses que ocupan unas 3.700 hectáreas, alrededor del 5% de la superficie total del país. La agencia nacional de agua, está investigando almacenar el agua en depósitos subterráneos para liberar tierra de superficie para otros desarrollos.

Cuando de ciudades futuristas se trata, hay varios exponentes en el mundo. No obstante el caso de Ciudad de Singapur es especial: es la necesidad la que le impulsa a optimizar y ganar espacio de diferentes formas. Sus notables construcciones le han permitido recibir el premio de la Unesco Ciudad Creativa del Diseño y su espectacular progreso, le ha hecho convertirse en un caso de estudio. 


Así luciría el proyecto hecho realidad. Fuente: Straitstimes.com